La histórica entidad firguense celebrará del 17 al 21 de agosto una cita que, desde 1964, mantiene vivo el diálogo entre la cultura, la memoria y la identidad canaria
Un antiguo sello de madera apoyado sobre el papel es la imagen elegida para anunciar la 59.ª Semana Cultural del Liceo de Firgas. No parece una elección casual. El sello representa identidad, permanencia y, sobre todo, la voluntad de dejar constancia. Eso es precisamente lo que lleva haciendo esta histórica sociedad cultural durante décadas: dejar huella en la vida social y cultural del municipio.
Del 17 al 21 de agosto, el Liceo volverá a abrir sus puertas para celebrar una nueva edición de una de las convocatorias culturales con mayor trayectoria del norte de Gran Canaria. Cinco jornadas en las que la palabra, el conocimiento, la creación y el encuentro ciudadano regresarán a una institución estrechamente vinculada a la historia contemporánea de Firgas.
La Semana Cultural no nació como una actividad circunstancial ni como un complemento festivo. Su origen se remonta a 1964, cuando Julián Marrero Arencibia impulsó una iniciativa destinada a enriquecer las celebraciones de San Roque y a ofrecer al municipio un espacio estable para el pensamiento, la divulgación y el intercambio de ideas.
La Sociedad Recreativa y Cultural Liceo de Firgas había sido fundada en 1932. Durante sus primeras décadas promovió veladas musicales, representaciones teatrales y encuentros sociales que terminarían dando paso a las semanas culturales. Aquel tránsito permitió que la entidad ampliara su función: de lugar de reunión pasó a convertirse también en un referente para la difusión de la cultura canaria.
Un espacio para escuchar y pensar
Por sus salones han pasado profesores, historiadores, escritores, investigadores, representantes públicos y numerosas personalidades relacionadas con la cultura y la sociedad de las islas. Cada edición ha permitido acercar al público asuntos históricos, literarios, artísticos y sociales que difícilmente encontraban espacio en otros ámbitos.
Ese es uno de los grandes valores de esta convocatoria. El Liceo no ha entendido la cultura como algo reservado a especialistas o instituciones académicas, sino como un patrimonio que debe compartirse con la ciudadanía. Una charla, una exposición, una actuación musical o una presentación literaria pueden convertirse así en el punto de partida de una conversación mucho más amplia sobre quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos avanzar.
La Semana Cultural ha contribuido también a recuperar costumbres, divulgar episodios de la historia de Canarias y mantener presente el patrimonio humano de Firgas. Su continuidad demuestra que las iniciativas culturales necesitan algo más que una programación atractiva: requieren constancia, personas comprometidas y una comunidad dispuesta a respaldarlas.
La edición de 2026 vuelve a situar al Liceo en el centro de la actividad cultural del municipio. No se trata únicamente de reunir diferentes propuestas durante varios días. La cita representa la continuidad de una forma de entender la vida colectiva, donde aprender, escuchar y debatir siguen siendo acciones necesarias.
El ambiente cultural de este mes de agosto se completa en la propia sede con la exposición “50 años sonando”, dedicada al medio siglo de trayectoria de la Banda Juvenil de Música de Firgas. La muestra, inaugurada el 7 de agosto y abierta hasta el 4 de septiembre, permite recorrer una parte fundamental de la memoria musical del municipio y reconocer el trabajo realizado por varias generaciones de músicos desde 1976.
La cultura como compromiso colectivo
Mantener durante 59 ediciones una convocatoria de estas características no es una cuestión menor. En una época dominada por la rapidez, el consumo inmediato y la dispersión, dedicar varios días a escuchar, reflexionar y compartir conocimiento constituye casi una declaración de principios.
El mérito corresponde a quienes iniciaron este camino, pero también a las sucesivas directivas, colaboradores, participantes y vecinos que han permitido que la Semana Cultural no se convierta en un recuerdo del pasado. Cada generación ha recibido una herencia y ha asumido la responsabilidad de entregarla a la siguiente.
Firgas vuelve así a encontrarse con una de sus citas más reconocibles. Durante cinco jornadas, el Liceo será nuevamente lugar de reunión, escenario cultural y espacio para la conversación. Lo hará sin renunciar a su historia, pero mirando al presente y a los nuevos desafíos de una sociedad que necesita conservar sus raíces sin dejar de hacerse preguntas.
La 59.ª Semana Cultural está a punto de comenzar. Tras ella asoma ya la simbólica sexagésima edición. El mejor homenaje a quienes pusieron en marcha aquella iniciativa en 1964 será llegar a esa fecha con la misma curiosidad, el mismo compromiso y las puertas del Liceo abiertas de par en par.
