Gáldar Casablanca
Gáldar Casablanca
Goleada del Gáldar y lección de dignidad del C.D. Casablanca

Los locales firman un 10-0 en su despedida en casa, mientras el conjunto visitante compite sin cambios y resiste hasta el final.

El Gáldar cerró su participación como local en la liga regular con una actuación difícil de olvidar. El contundente 10-0 ante el C.D. Casablanca refleja la superioridad local, pero también deja una historia de esfuerzo y dignidad que merece ser contada.

El encuentro no comenzó con la electricidad que sugiere el marcador final. Durante los primeros compases, el juego fue espeso, con ambos equipos alternando la posesión sin profundidad. Hubo que esperar hasta el ecuador de la primera mitad para que el Gáldar cambiara el ritmo. Entonces apareció Nene con una asistencia medida que dejó solo a Heraclio, quien definió con acierto para abrir el marcador.

El gol dio paso a los mejores minutos de los locales. En el minuto 37, una buena combinación entre Heraclio y Dani Nuez permitió al delantero firmar su doblete antes del descanso.

Tras el paso por vestuarios, el partido se convirtió en un vendaval ofensivo. Pedro fue el gran protagonista al firmar cuatro goles consecutivos entre los minutos 55 y 66, un “póker” que dejó el encuentro completamente sentenciado.

A partir de ahí, con el 6-0 en el marcador, el Gáldar mantuvo el ritmo y siguió ampliando diferencias. En el minuto 70, Sergio protagonizó una potente internada por banda y asistió a Juanma para el séptimo. Poco después, Pedro cambió el gol por la asistencia, sirviendo un córner preciso que Mor remató a la red.

La goleada siguió ampliándose en el tramo final. En el minuto 80, Juanma devolvió la asistencia a Sergio para que este encontrara su premio, y ya en el 90, una nueva acción por banda permitió a Raúl García cerrar la cuenta con el décimo tanto.

Más allá del resultado, el partido dejó una imagen que honra al fútbol modesto. El C.D. Casablanca, en su temporada de regreso a la competición tras un tiempo de inactividad, afrontó el encuentro con lo justo: apenas once jugadores disponibles y sin posibilidad de rotaciones. Pese a la dureza del marcador, el equipo se mantuvo en pie hasta el final, sin recurrir a artificios ni excusas, compitiendo con dignidad cada minuto.

El esfuerzo de sus jugadores, así como el trabajo de una directiva que lucha por sostener el proyecto y el apoyo de sus aficionados, merece un reconocimiento que va más allá del resultado. En tardes así, el marcador pasa a un segundo plano frente al valor de seguir compitiendo.

Con los deberes hechos en casa, el Gáldar ya mira a su último compromiso de la fase regular. El duelo ante el Atalaya B se presenta como una final anticipada en la lucha por los puestos altos de la tabla y la ventaja en el play-off de ascenso.

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