Presentación de los poemarios «Cometa y Cielo. Veredicto y Utopía» y «Culturas a destiempo»

El pasado viernes día 12 de mayo, a las 7.30 de la tarde, se presentaron en la Casa de la Cultura de Santa María de Guía dos poemarios:

«Cometa y Cielo. Veredicto y Utopía» es el libro que presenta José Juan Mujica Villegas, natural de Tamaraceite, Las Palmas de Gran Canaria (1949), donde en algo más de 100 poemas describe diversas situaciones de la vida, pensamientos, sentimientos, sueños y deseos. El poemario va acompañado de un CD en el que aparecen los versos recitados.

«Culturas a destiempo» es un poemario escrito por dos autores: Adolfo García García, natural del Barranco del Pinar (Santa María de Guía, 1949) y Olga Margot Chulani, nacida en Gran Canaria en 1955, aunque de origen hindú. En este poemario se describen diferentes facetas de la vida de Nisha Rao, donde se describen las vivencias de una mujer que vive con dos culturas y quiere dejar constancia de ello. Un libro que calará hondo y no te dejará indiferente.  Este poemario también está acompañado con un CD en el que puedes disfrutar de los versos  sin necesidad de leerlos, recitados por los autores y varios amigos.

En la presentación el cantautor Luís Fajardo cantó versos musicados de varios poetas que tienen relación con Santa María de Guía: Domingo Rivero,  Pedro Perdomo y Luis Natera.

Acompañaron a los autores recitando sus poemas varios amigos de la comarca del noroeste:

Isaac Oropez, Manuel Díaz, Leocadia Suárez, Isa Guerra e Inma Flores. 

Fotos: R. de la Torre.

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Imitar Sin Pensar
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Imitar sin pensar

Las modas nacen deprisa. Un gesto, una celebración, una fotografía o un vídeo bastan para que miles de jóvenes quieran imitar lo que ven sin preguntarse de dónde viene ni qué significa. Es el precio de vivir en un mundo donde la apariencia suele correr más que el conocimiento. Un muchacho se bajó los pantalones un palmo porque su ídolo lo había hecho. Otro lo imitó al día siguiente. Después llegaron cientos más. Ninguno sabía explicar el motivo, ni le importaba. Lo importante era parecerse a quien admiraban. Con el paso del tiempo descubrieron que muchos gestos, formas de vestir o maneras de comportarse tenían historias que desconocían. Algunas eran simples modas; otras habían nacido en ambientes marginales, en bandas, incluso en prisiones o en culturas muy distintas de la nuestra. Comprendieron demasiado tarde que copiar sin entender es la forma más rápida de dejar que otros piensen por uno. Los años pasan y la imagen que cada cual construye también deja huella. Se toman decisiones que parecen insignificantes en el momento, pero que acaban definiendo la personalidad, las costumbres e incluso la forma en que los demás nos perciben. Corregir ese rumbo siempre es posible, pero nunca resulta tan sencillo como haber reflexionado antes de imitar. Todo esto me viene a la cabeza al recordar la celebración del futbolista de la selección española Lamine Yamal. Un deportista de élite sabe que millones de ojos observan cada uno de sus movimientos. Los referentes no solo marcan goles; también marcan conductas. Quienes los admiran merecen mensajes que inspiren esfuerzo, respeto y criterio, no simples gestos vacíos destinados a ser copiados sin reflexión. La lección es sencilla: no conviertas la admiración en obediencia, no imites porque sí, pregunta, piensa y decide por ti mismo. La libertad empieza cuando dejas de seguir al rebaño. A buen seguro, quien renuncia a pensar acaba viviendo la vida de otros. Y esa es la peor de las derrotas: descubrir, cuando ya es demasiado tarde, que nunca fue uno mismo quien eligió el camino.