Fiesta Del Queso 2026 En El Casco De Guía
Fiesta Del Queso 2026 En El Casco De Guía
Guía reúne a los amantes de la Denominación de Origen Protegida en la Fiesta del Queso 2026

Santa María de Guía amaneció este domingo con ganas de homenajear a su producto estrella, consiguiendo que sus productores y los del resto de la isla que se apuntaron a esta histórica cita vendieran todas las existencias. Su reclamo bien merecía la visita, ya que su afamado queso, el único con Denominación de Origen Protegida de Gran Canaria, y sus tres variantes (Queso de Flor de Guía, Queso de Media Flor de Guía y Queso de Guía), aguardaban para ser comprados o degustados en diferentes formatos.

Esta jornada, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2023, congregó a más de 4.000 personas, según datos de la Policía Local, que destacó la ausencia de incidentes gracias a la buena organización y al uso mayoritario del transporte público por parte de los asistentes, favorecido por el refuerzo del servicio de Global.

La cita dio comienzo a las 10:00 horas con la Feria de Gastronomía Tradicional y Artesanía, y el Mercadillo de Queserías y Agroalimentario, que contó con la participación de 12 queserías, 24 puestos de artesanía y 13 stands agroalimentarios, que ofrecieron una amplia muestra de productos locales y tradicionales.

La Casa de la Cultura fue el escenario nuevamente de uno de los actos más importantes de esta celebración, la XXVII Cata Insular de Quesos “Queso Flor de Guía”, en la que un panel de expertos catadores designaron los mejores quesos en las categorías “Gran Canaria Semicurado”, “Gran Canaria Curado”, “Cuajo Vegetal” y “Mezcla de Cuajos”, además del Premio Especial para los Productores de la Denominación de Origen Protegida y el Premio a Otras Elaboraciones, Innovación y/o formatos Alternativos, incorporados en esta edición, en la que se postularon 63 quesos que representan a 11 municipios grancanarios. Todos estos reconocimientos se desvelarán durante la semana y se entregarán el próximo domingo en Montaña Alta.

Las catas, tanto en la Casa de la Cultura, de carácter comentado, como las celebradas en el Museo Néstor Álamo, donde el queso se combinó con mieles, sidras y vinos, volvieron a ser muy demandadas y alabadas.

Asimismo, el folclore tuvo un papel protagonista, con las actuaciones de la A.C.R. Estrella y Guía y la A.F.C. Araza de Tenerife en el frontis de la Iglesia Matriz, donde las voces, la música y el baile se encontraron para emocionar a todos los presentes.

Como cada año, la Muestra de Cocina “Con Aromas de Queso” volvió a cosechar una excelente respuesta. El menú de tapas con el queso como ingrediente protagonista, a cargo del profesorado y alumnado del CIFP Noroeste, conquistó a los paladares más exigentes.

El Concierto con Denominación de Origen “Bohemia Lanzarote” puso el broche final a un día inolvidable de celebración, que tendrá su continuidad el próximo domingo en Montaña Alta, lugar donde se originó hace 49 años.

Fiesta del Queso 2026

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Eduardo García Benítez
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Eduardo García Benítez: El poeta que aprendió a sembrar versos sobre la piel

Bajo el antiguo pseudónimo de E. Savinien, el escritor aruquense ha cautivado a miles de lectores. Hoy, despojado de su máscara, nos revela la mirada profunda detrás de una de las líricas más apasionadas de la literatura canaria actual. Hay nombres que se escriben con tinta y otros que se graban a fuego. Durante mucho tiempo, en los círculos literarios y en los rincones más románticos de la red, circulaba un nombre que parecía rescatado de una novela del siglo XIX: E. Savinien. Se trataba de una voz enigmática, una suerte de «héroe romántico» moderno que llegaba a los corazones con una delicadeza casi quirúrgica, pero de quien poco se sabía más allá de su capacidad para conmover. Sin embargo, el misterio ha dado paso al hombre. Detrás de esa estela de romanticismo se encuentra Eduardo García Benítez, un poeta natural de Arucas que ha decidido que ya es hora de poner rostro a la palabra. Y lo hace con unos ojos negros, profundos, que parecen captar cualquier atisbo de belleza o melancolía que flote en el aire, transformándolo inmediatamente en métrica y sentimiento. Una poética de la siembra Lo que diferencia a García Benítez de otros autores contemporáneos es su fisicidad. Eduardo no escribe al amor como un concepto abstracto o lejano; su poesía se siente, se toca y se padece. Posee la extraña habilidad de sembrar versos con la misma precisión y urgencia con la que se siembran besos. En su obra, la piel es el lienzo y la palabra es el surco. Hay una conexión telúrica en su estilo, quizás heredada de esa Arucas de piedra y verde, que le permite hablar de la pasión sin caer en el cliché. Sus poemas son, en esencia, encuentros: Pasión sin filtros: Una entrega absoluta que no teme a la vulnerabilidad. Dualidad: El equilibrio perfecto entre la elegancia del antiguo Savinien y la honestidad cruda de García Benítez. Identidad: El arraigo a su tierra como motor de una sensibilidad universal. El rostro tras la rima Conocer a Eduardo es comprender que su poesía no es un disfraz, sino una extensión de su propia mirada. Al dejar atrás el refugio del pseudónimo, el poeta no solo nos regala sus textos, sino su transparencia. Esos «maravillosos ojos negros» de los que hablan quienes le conocen no son solo un rasgo físico, sino el espejo de alguien que no permite que la poesía pase de largo sin ser invitada a quedarse. En un mundo digital saturado de textos vacíos y sentimientos prefabricados, la irrupción de Eduardo García Benítez es un recordatorio de que el romanticismo no ha muerto; simplemente estaba esperando a que alguien con la valentía suficiente volviera a sembrarlo con la punta de los dedos. Arucas tiene en Eduardo una voz que no dejará indiferente a nadie. Porque, al final del día, todos buscamos a alguien que sepa leernos la piel como si fuera un libro abierto.