Tras haber rebasado una veintena de Noches de Folías y dedicado ediciones monográficas a varias de nuestras islas: La Palma, el Hierro y Fuerteventura; nuestra mirada se fija ahora en la isla más oriental de todas: Lanzarote. Y hablar del folclor de la isla conejera nos lleva inevitablemente a recordar la figura del galdense José María Gil Santana. Un actor emblemático en la conformación del acervo cultural lanzaroteño del siglo veinte.
Desde que a principios de la pasada centuria se trasladase a Lanzarote siguiendo la estela de su hermano sacerdote, don José María Gil se llevó consigo los saberes tradicionales que había absorbido en Gáldar. Su impronta le impulsó a constituir la mítica agrupación folclórica Ajei, de la que fue director y a arrastrar a la isla del Timanfaya un género que conoció en su tierra natal y que pasó a ser emblemático en Lanzarote. El sorondongo, que escuchó a un anciano galdense, siendo niño, iba en el ajuar de don José María y se convirtió allí en uno de los bailes más conocidos del folclor conejero.
Pero la influencia de nuestro paisano en el canto y el baile lanzaroteños no se quedó en el sorondongo, también la mazurca de Gáldar tomó nueva vida cuando don José María le escribió unos deliciosos versos que, en la voz del irrepetible Ico Arrocha, supusieron un renacimiento de la vieja tonada cebollera, adoptada ahora por la isla volcánica. Su firma además dejó huella en otro de los aires típicos de Lanzarote: la Isa del Uno o del Pastor, que, inspirada en la melodía de una jota española, se convirtió en icono del folclor de aquella tierra.
En testimonio de su prolífica vida, aún giran las piedras de la molina de don José Maria en la localidad de San Bartolomé, produciendo nuestro señero gofio y de la que fue propietario durante décadas nuestro ilustre paisano.
La plaza de Gáldar se vestirá el próximo viernes con dos elementos tan característicos del volcánico terruño conejero, como son el Rofe, la recia ceniza volcánica y el blanco Jable de las inmensas playas lanzaroteñas. Nos congrega el laborioso paisaje de la Geria, la telúrica energía de Timanfaya, la sal del Janubio y el sonido de los buches golpeando a los viandantes por las calles de Arrecife.
Un joven Izan Ortega abandonará por unas horas a su amado grupo Los Campesinos, que ya superan el medio siglo de existencia, para traer a Gáldar el particular estilo del cantar conejero. La increíble voz de Sara Bermúdez Aparicio pondrá el acento femenino al folclor de su tierra, atreviéndose también con otras piezas del cancionero tradicional. Vaya nuestro agradecimiento a Miguel Afonso, de Folk Canarias Eventos por su inestimable colaboración.
La batuta de Víctor Batista, flamante pregonero de las fiestas de San Juan 2026 en su Arucas natal, será la guía de la banda galdense y el genial verseador satauteño José María Dávila, volverá a ser nexo de unión entre la música y el público de la vigesimoprimera Noche de Folías, habiendo demostrado en anteriores ediciones porqué es uno de los mayores repentistas que ha dado esta tierra, así como su maestría sobre los escenarios
Con algunos recuerdos, guiños a Venezuela, que hoy más que nunca nos embarga el corazón y novedades en nuestro repertorio, Facaracas renovará su compromiso con este emblemático género folclórico que desde hace siglos fluye sobre Canarias, adoptando tantas formas como diversas son nuestras ocho maneras de entender el folclor.
Agradecemos el apoyo permanente de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Gáldar a nuestra Noche de Folías y les invitamos a acercarse a Lanzarote sin moverse de la plaza de Santiago.
Será la XXI Noche de Folías ambientada en el Rofe y el Jable de la isla conejera.
Nos vemos.
