El Puerto de Sardina vivió ayer, sábado 19 de septiembre, una de las jornadas más esperadas de sus fiestas. Desde las 18:00 horas, la Romería Marinera llenó sus calles de música, tradición, color y un profundo sentimiento de pertenencia.
La comitiva reunió a carretas, agrupaciones, romeros, vecinos y visitantes en una tarde marcada por la participación y el ambiente festivo.
Las imágenes dejaron numerosos momentos para el recuerdo: trajes tradicionales, carretas cuidadosamente engalanadas, música canaria, encuentros entre amigos y familias y escenas que reflejan la estrecha relación de Sardina con sus costumbres.
Porque una romería es mucho más que un recorrido festivo.
Detrás están las horas de preparación, quienes cuidan cada detalle, las familias que mantienen viva la tradición y las generaciones que han aprendido a querer estas celebraciones como parte de su propia historia.
Durante el recorrido se sucedieron los saludos, los abrazos y las muestras de alegría, en una tarde en la que la música acompañó cada paso y convirtió las calles del barrio marinero en punto de encuentro.
La parte musical contó con la participación de La Parranda El Vaso Obrero y la A.F. Farallón de Tábata, dos agrupaciones que pusieron sonido y sentimiento a una jornada especialmente vinculada a las raíces y al folclore popular.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la ofrenda a los santos patronos. A ella se sumaron también los Vecinos de la Calle Severo Ochoa, la Familia Domínguez Mendoza y Puerto de Sardina, Tradición que se arrima, aportando cada uno su particular muestra de cariño y respeto dentro de uno de los actos más simbólicos de estas fiestas.
Sardina mantiene una relación inseparable con el mar, con sus celebraciones y con unas tradiciones que han pasado de generación en generación. Ese vínculo pudo sentirse ayer en cada rincón, en cada grupo participante y en quienes contemplaban el paso de la romería desde las calles.
Tras la ofrenda y las actuaciones folclóricas llegó el tenderete vecinal, prolongando la convivencia, y posteriormente la Verbena del Romero, con Juan Antonio Castro y Mixtura Cromática, tal y como contemplaba el programa de las fiestas.
La jornada dejó fotografías llenas de color, pero también algo que ninguna cámara puede recoger por completo: el orgullo de sentirse parte de un pueblo que conserva, comparte y transmite sus tradiciones.
Ayer, 19 de septiembre de 2026, Sardina dejó una nueva página para el recuerdo dentro de sus Fiestas Marineras. Una tarde construida con música, participación vecinal, devoción y ese sentimiento de comunidad que da sentido a celebraciones que forman parte de la identidad del Puerto.
Desde NorteGranCanaria.com queremos finalizar trasladando nuestro agradecimiento a la Comisión de Fiestas San Pedro González Telmo, por el trabajo, la dedicación y las horas empleadas para sacar adelante unas fiestas en las que cada detalle requiere esfuerzo y compromiso.
Una tarde de tradición, música y emoción. Una tarde para guardar en la memoria de Sardina.
