Pregón Semana Santa Gáldar 2026
Pregón Semana Santa Gáldar 2026
La Semana Santa de Gáldar arranca con un Pregón emotivo marcado por la fe y la solidaridad salesiana
La Semana Santa de Gáldar arrancó este domingo con el acto inaugural celebrado en el Templo Santuario de Santiago Apóstol, marcando oficialmente el inicio de la Semana Mayor. El Pregón estuvo a cargo del sacerdote salesiano José Antonio Perdigones Batista y contó con la participación del Coro Adulto de la Escuela Municipal de Música Pedro Espinosa de Gáldar, así como con un concierto de la Banda Municipal de Música de la Real Ciudad de Gáldar.
El acto se desarrolló entre palabras y melodías en una noche marcada por la alerta meteorológica que dejó rastros a su paso por la isla y el municipio, lo que no impidió que los fieles se congregaran para vivir el inicio de estas fechas tan señaladas.
El pregonero José Antonio Perdigones Batista, originario de Cádiz, y director de la Casa Salesiana de Las Palmas de Gran Canaria puso en valor a Gáldar, su gente, su historia y su fe, afirmando que «la Semana Santa no pertenece a quien la pregona, sino a quien la vive». Citando a San Pablo, el sacerdote expresó: «Llevamos este tesoro en vasija de barro. Y eso es exactamente lo que siento en esta noche. Me siento vasija frágil, palabra limitada, emoción contenida, pero un tesoro inmenso que no es mío: la fe de este pueblo». Para el sacerdote, aceptar ser pregonero ha sido un acto de respeto a la historia de Gáldar y a tantas generaciones que supieron arrodillarse y mirar a la cruz con esperanza, sintiéndose invitado en la casa de esta ciudad y agradecido por la hospitalidad recibida para compartir lo más sagrado.
En el acto participó el primer teniente de alcalde, Julio Mateo Castillo, quien resaltó que la tradición salesiana a la que pertenece el sacerdote Perdigones Batista ha sido y sigue siendo un pilar en la formación de tantas generaciones en Gran Canaria, teniendo también una destacada presencia en el norte. Apuntó, además, la labor educativa que ha trascendido las aulas para convertirse en acompañamiento vital en la construcción de personas y en siembra de valores que, en el contexto de la Semana Santa, cobran aún más sentido: la solidaridad, la compasión y la entrega a los demás.
El edil puso el foco en los niños y jóvenes refugiados atendidos a través del proyecto Escuela Ángeles de Paz en Líbano, familias desplazadas desde Irak o Siria que encuentran en la educación y la acogida una puerta de esperanza, recordando que el sufrimiento ajeno también es propio y que la fe verdadera se traduce en compromiso.
De cara a los próximos días, el programa litúrgico y procesional intensifica su actividad con los actos centrales de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. El domingo 29 de marzo, Domingo de Ramos, saldrá procesionalmente el paso del ‘Señor de la Burrita’ desde el Templo Santuario de Santiago Apóstol. La semana culminará con el Triduo Pascual, destacando el Jueves Santo con la procesión del Santísimo Sacramento y el Vía Crucis del Cristo de Indias; el Viernes Santo con la tradicional ‘Procesión Magna’ y la Procesión de la Soledad; el Sábado Santo con la Solemne Vigilia Pascual; y el Domingo 5 de abril, Día de Resurrección, con la procesión de Gloria de Jesús Resucitado, cerrando así un ciclo de fe que recorrerá el casco histórico y los barrios del municipio.
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Eduardo García Benítez
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Eduardo García Benítez: El poeta que aprendió a sembrar versos sobre la piel

Bajo el antiguo pseudónimo de E. Savinien, el escritor aruquense ha cautivado a miles de lectores. Hoy, despojado de su máscara, nos revela la mirada profunda detrás de una de las líricas más apasionadas de la literatura canaria actual. Hay nombres que se escriben con tinta y otros que se graban a fuego. Durante mucho tiempo, en los círculos literarios y en los rincones más románticos de la red, circulaba un nombre que parecía rescatado de una novela del siglo XIX: E. Savinien. Se trataba de una voz enigmática, una suerte de «héroe romántico» moderno que llegaba a los corazones con una delicadeza casi quirúrgica, pero de quien poco se sabía más allá de su capacidad para conmover. Sin embargo, el misterio ha dado paso al hombre. Detrás de esa estela de romanticismo se encuentra Eduardo García Benítez, un poeta natural de Arucas que ha decidido que ya es hora de poner rostro a la palabra. Y lo hace con unos ojos negros, profundos, que parecen captar cualquier atisbo de belleza o melancolía que flote en el aire, transformándolo inmediatamente en métrica y sentimiento. Una poética de la siembra Lo que diferencia a García Benítez de otros autores contemporáneos es su fisicidad. Eduardo no escribe al amor como un concepto abstracto o lejano; su poesía se siente, se toca y se padece. Posee la extraña habilidad de sembrar versos con la misma precisión y urgencia con la que se siembran besos. En su obra, la piel es el lienzo y la palabra es el surco. Hay una conexión telúrica en su estilo, quizás heredada de esa Arucas de piedra y verde, que le permite hablar de la pasión sin caer en el cliché. Sus poemas son, en esencia, encuentros: Pasión sin filtros: Una entrega absoluta que no teme a la vulnerabilidad. Dualidad: El equilibrio perfecto entre la elegancia del antiguo Savinien y la honestidad cruda de García Benítez. Identidad: El arraigo a su tierra como motor de una sensibilidad universal. El rostro tras la rima Conocer a Eduardo es comprender que su poesía no es un disfraz, sino una extensión de su propia mirada. Al dejar atrás el refugio del pseudónimo, el poeta no solo nos regala sus textos, sino su transparencia. Esos «maravillosos ojos negros» de los que hablan quienes le conocen no son solo un rasgo físico, sino el espejo de alguien que no permite que la poesía pase de largo sin ser invitada a quedarse. En un mundo digital saturado de textos vacíos y sentimientos prefabricados, la irrupción de Eduardo García Benítez es un recordatorio de que el romanticismo no ha muerto; simplemente estaba esperando a que alguien con la valentía suficiente volviera a sembrarlo con la punta de los dedos. Arucas tiene en Eduardo una voz que no dejará indiferente a nadie. Porque, al final del día, todos buscamos a alguien que sepa leernos la piel como si fuera un libro abierto.