El Ayuntamiento solicita la colaboración ciudadana para el control de colonias de gatos

El área de Bienestar Animal convoca a la ciudadanía este jueves 24 de octubre a una charla informativa para la gestión de colonias de felinos en el municipio.

El Ayuntamiento de Teror, a través del área de Bienestar Animal, ofrece el próximo jueves 24 de octubre, a las 20:00 horas, una charla informativa sobre la ‘Gestión de colonias de gatos en el municipio’, dirigida a la ciudadanía, con el fin de llevar a cabo un control de felinos mediante el método CER (capturar, esterilizar, retornar). La charla impartida por la Federación de Asociaciones Unidas por la Defensa Animal (FAUDA-Las Palmas) tendrá lugar en la Sala Polivalente de la Casa Consistorial, con entrada libre.

La charla informativa contará con ponentes expertos/as en el control de colonias felinas, como son la presidenta de FAUDA, María Cazorla; la coordinadora de castraciones masivas, presidenta de ARYCAN  y vocal de junta directiva de FAUDA, Andrea Hansen; el presidente de Tutela Felina y portavoz de FAUDA (experto en control y captura de colonias felinas), José Docampo; y la veterinaria  de ARYCAN, experta en castraciones, Marta Romero.

Desde la Concejalía de Salud Pública y Bienestar Animal del Ayuntamiento de Teror, que dirige la edil Laura Quintana, junto con veterinarios y protectoras de animales, se está trabajando para llevar a cabo una campaña de control de gatos asilvestrados en el municipio, que consiste en capturar a los gatos callejeros, para después desparasitarlos, vacunarlos y esterilizarlos para su posterior devolución al lugar en que se capturaron, siguiendo las directrices del Métodos CES.

Para el desarrollo de la campaña, se solicita la colaboración ciudadana, tanto en la localización de la colonias como para la elaboración de un censo de gatos callejeros, que permita programar acciones posteriores.

Hay un factor importante de salud pública en el control de las colonias felinas, ya que algunos de estos animales pueden portar parásitos o enfermedades, y también para la protección de la fauna autóctona que puede verse afectada.

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Redacción NorteGranCanaria

¿Qué oculta el Gobierno social comunista de Pedro Sánchez en el caso de Ceuta?

Con este artículo, no pretendo otra cosa que, el arrojar luz, y mostrar sin miedo ni temor alguno, el sentir del ciudadano español y normal de la calle, como usted y yo. Hay preguntas que nacen en los despachos y otras que suben desde la acera. Esta no viene de tertulias televisivas ni de columnas bien pagadas; viene del hombre de la calle, del ceutí que ve su ciudad convertida en polvorín, del español de la calle que mira al Estrecho y no entiende por qué su Gobierno, parece más preocupado por no molestar a Rabat que por tranquilizar a Ceuta. La pregunta es sencilla y brutal: ¿qué oculta el Gobierno en el caso de Ceuta? Y detrás de ella, otras que duelen más: ¿Por qué no ha actuado con más rotundidad? ¿Por qué se retrasa una y otra vez la visita del Rey a Ceuta y Melilla? ¿Es el propio Rey rehén político del Gobierno y de la relación con Marruecos? Voy a ir por partes, como quien desarma un motor en el antiguo taller de “los Ramirez” (Telde)   “La herida abierta de Ceuta; una crisis que no se quiere nombrar” Ceuta no está viviendo un episodio aislado, ni una “situación compleja” como dicen los comunicados asépticos. Está viviendo una “crisis prolongada”, y de ninguna manera “subjetiva” como la llama Marlaska a pesar de ver a decenas de miles de personas entrando de forma irregular, con barrios tensionados, servicios desbordados y una población que siente que su vida ha sido rota en dos; la de antes y la de después de la avalancha. Mientras tanto, el discurso oficial “sanchista” cerrando filas alrededor del traidor a la patria de Pedro Sánchez se mueve entre tres ideas: “Hablar de crisis humanitaria” para suavizar la palabra invasión. “Insistir en la colaboración ejemplar de Marruecos”, aunque las imágenes y los testimonios muestren pasividad, cuando no uso deliberado de la migración como herramienta de presión. “Prometer ayudas económicas y planes de relanzamiento”, como si el problema se arreglara solo con dinero y no con claridad política y defensa firme de la soberanía. El ciudadano normal, el que no vive de eufemismos, lo percibe así: “Si esto hubiera pasado en cualquier otra frontera de la UE, hablarían de ataque híbrido, de arma migratoria, de agresión a la integridad territorial. Pero como es Ceuta, se disimula”.  Y está claro que un país entero, exceptuando a los adoctrinados “sanchistas”, piensen así, no pueden estar equivocados, ni todos pueden ser alumnos de la LOGSE socialista que…, “no saben, no contestan”; pero que tienen claro que, los jueces en España son una “panda de fachas prevaricadores”, que quieren destruir al gobierno de Pedro Sánchez, al precio que sea, que siguen las instrucciones de Aznar: “el que pueda hacer que haga”.   Jajajaja me rio, por no llorar. Y ahí nace la sospecha y es que, “cuando un Gobierno evita cobardemente nombrar la realidad, suele ser porque teme las consecuencias de hacerlo”.   “El fantasma del chantaje: Pegasus, móviles hackeados y política exterior arrodillada” No hace falta ser experto en servicio de inteligencia del CNI o CIA, para recordar un dato que ya forma parte del imaginario colectivo; “Los teléfonos del presidente del Gobierno y de varios ministros fueron infectados con el software espía Pegasus, en plena tensión con Marruecos y tras una visita a Ceuta”. Desde entonces, la política exterior española hacia Rabat ha dado un giro que el ciudadano percibe como “un cambio de rumbo sospechosamente sumiso y cobarde hasta decir basta” Antes se señalaba a Marruecos como responsable de relajar los controles y permitir la entrada masiva de migrantes. Se hablaba de “violación de la integridad territorial” y se desplegaba al Ejército con un discurso firme. Ahora este presidente “sospechoso de traición a la patria”, insiste en que Marruecos es “socio fiable”; se evita hablar de responsabilidad directa y se pone el foco en “mafias” y “dinámicas migratorias complejas”. El hombre de la calle no maneja informes clasificados, pero sí maneja algo igual de valioso, “su natural   intuición”. Y su intuición le dice que cuando alguien cambia de tono tan bruscamente, o ha recibido una revelación mística… o ha recibido un aviso que no puede ignorar. De ahí nace la idea del “chantaje político”. “¿Qué tiene Marruecos en su mano? ¿Qué información, qué grabaciones, qué mensajes, qué documentos podrían hacer saltar por los aires la carrera de más de uno si se filtraran?” No hay pruebas públicas que lo confirmen, pero el comportamiento de este gobierno social comunista alimenta la sospecha; Evita confrontar a Marruecos. Minimiza la gravedad de lo ocurrido. Se niega a hablar con transparencia de los informes de los servicios secretos. Cuando un Gobierno actúa como si tuviera algo que perder si se enfada el vecino, el ciudadano concluye: “algo nos ocultan”.   “El Rey en la encrucijada”: ¿jefe del Estado o figura decorativa? La otra gran pregunta que se oye en la barra del bar y en las colas del supermercado es esta: ¿Por qué el Rey no va a Ceuta y Melilla? No estamos hablando de un viaje turístico, sino de un gesto de enorme carga simbólica. El jefe del Estado visitando dos ciudades españolas, que se sienten amenazadas, desbordadas y olvidadas. En cualquier manual de política básica, esa visita sería casi obligada. Sin embargo, se retrasa, se enfría, se aparca. Y el ciudadano de la calle, empieza a pensar… ¿Es el Rey rehén del Gobierno? ¿Se le está impidiendo ejercer su papel de símbolo de unidad y de defensa de la integridad territorial para no incomodar a Marruecos? ¿Se teme que una visita real sea interpretada en Rabat como una provocación y rompa un equilibrio frágil basado en silencios y concesiones? La Constitución dice que el Rey es “Comandante en Jefe de los tres ejércitos” y símbolo de la unidad y permanencia del Estado. Pero la práctica política reciente lo ha ido arrinconando en un papel casi ceremonial, donde cada gesto se negocia, se filtra y se calcula según la conveniencia