El municipio de Guía ha declarado de manera institucional la Emergencia Climática, a propuesta de Coalición Canaria de Guía

Por unanimidad y como Declaración institucional, se ha aprobado por parte de todas las fuerzas políticas la Declaración de Emergencia Climática en el municipio. Este hito histórico ha sido realizado mediante el acuerdo plenario alcanzado el pasado lunes 27 de enero, a instancias de Coalición Canaria de Guía.

Esta declaración de emergencia climática es un compromiso ciudadano e institucional para adaptar el municipio y mitigar la crisis climática. Coalición Canaria de Guía, pondrá sobre la mesa iniciativas y acciones que eviten que esta Declaración sea solo retórica.

La crisis climática es real, no es un simulacro. Si no hacemos nada al respecto, Guía de Gran Canaria, el archipiélago y el planeta se convertirán en lugares inhabitables para las futuras generaciones. Para evitarlo y mitigar los efectos de la crisis climática en la ciudad, el Ayuntamiento de Guía de Gran Canaria ha suscrito esta emergencia climática  adoptando los siguientes compromisos:

1.- Declarar el estado de emergencia climática en la Ciudad de Guía de Gran Canaria.

2.- Apoyar de forma expresa y activa las movilizaciones de las entidades ecologistas y medioambientales.

3.- Emprender una campaña informativa en la que se explique con claridad a la población de Guía de Gran Canaria la realidad de emergencia climática en la que nos encontramos y de cuáles serían las consecuencias de superar el límite de 1,5 ºC la temperatura media del planeta.

4.- Redactar un Plan de acción municipal  que tenga en cuenta la recuperación de los acuíferos, la recuperación de los pastos a través de la gestión inteligente del territorio, determinar apoyos y beneficios para las áreas rurales, que desarrollen acciones que sean claves para la mitigación del cambio climático y abordar proyectos de regeneración rural, ecológica y humana.

5.- Avanzar, entre otras, en una economía local y de proximidad, que impulse la soberanía alimentaria, silvicultura, agricultura y ganadería ecológica y de proximidad. Alcanzando lo antes posible el pleno suministro agroecológico en los servicios de restauración municipales y extendiéndolos al resto de la población

6.- Impulsar el establecimiento de energías renovables en los edificios, instalaciones y parque móvil que dependen de este Ayuntamiento, para que de forma paulatina y en el menor tiempo posible se consiga reducir la Huella de Carbono de la que es responsable esta institución.

¿Qué sucederá si no actuamos?

Según los escenarios de cambio climático analizados, tanto en un escenario comprometido para alcanzar los acuerdos de París de la COP21 —impedir que el calentamiento global supere los 1,5 grados—, como en un escenario pasivo —no emprender ninguna medida—, las posibles consecuencias incluyen:

  • Más olas de calor a finales de siglo, entre ocho y dieciséis al año.
  • Disminución de entre un 14 y un 26 % de la lluvia acumulada en las islas a finales de siglo. Además, los episodios de lluvia extrema serán más frecuentes, de manera que lo que antes sucedía solo cada 50 años se prevé que suceda cada 35 años.
  • Peligro anual y casi inmediato por tormentas tropicales e incluso huracanes debido al  calentamiento del agua del mar.
  • Pérdida de entre un 30 y un 46 % de la superficie útil en la mayoría de las playas.
  • Aumento del riesgo de incendio y pérdida de la biodiversidad, del que por desgracia hemos sido testigos y protagonistas en este pasado verano.
  • Empeoramiento de la calidad del aire

A partir de este compromiso, Coalición Canaria de Guía apoyará todas las medidas que  la corporación haga en este sentido y velará porque en los sucesivos años cualquier actuación municipal se realice teniendo en cuenta esa situación que viven nuestras islas y el planeta.

 

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es