Nueva Canarias Teror, tacha al ejecutivo del Partido Popular de nefasto para los intereses de Teror

El Partido Popular en la Villa de Teror deja colgadas a más de 400 personas inscritas en los diferentes talleres de la Universidad Popular,  que a día de hoy no saben si continuarán con los talleres.

La última gota que ha colmado el vaso de los vecinos de Teror es la falta de previsión del gobierno del Partido popular en el área de Educación con la Universidad Popular. Este hecho ha  dejado  a más de 400 personas  en la estacada, tras haberse inscrito para los talleres de la Universidad Popular y que hoy no tienen respuesta.

Ya desde principios de este año, se sabe que la empresa adjudicataria de los servicios de mantenimiento y actividades educativas en el municipio de Teror, entraba en prorroga y que acababa su actividad en el mes de junio. Por tanto,  el área de educación en manos del partido popular, tenían tiempo suficiente para licitar el servicios de Universidad Popular sabiendo que de no hacerlo lo antes posible los tiempos se venían encima y dejaba en la estacada a los ya prematriculados desde junio.

La Concejal del Partido Popular del área de Educación y responsable de la Universidad Popular  ha dejado colgadas a más de 400 personas que realizaron hasta el mes de junio los  diferentes actividades de la Universidad Popular y que en el mes de septiembre tenían que haber reanudado los talleres.

La incapacidad manifiesta del Partido Popular para gobernar el municipio se ha traducido en que ya algunas obras han tenido que salir de emergencias, por falta de licitación de obras en tiempo y forma y por no ser capaces de prever con tiempo las licitaciones, como es el caso de los nichos del cementerio municipal, gestión que también es competencia  del partido popular.

Con esta falta de previsión e improvisación de última hora , intentando sacar una licitación “ in extremis”, las áreas de los populares quedan muy en entredicho ya que la licitación de este servicio no se puede hacer de hoy para mañana ni tampoco desglosar el contrato para ir más rápido, así es que como mínimo ya nos ponemos en las fechas cercanas a las navidades para poder empezar en el mejor de los casos con los talleres.

Se da la paradoja que la propia área de educación de los populares,  hizo la pre-matrícula poco después de las fiestas del Pino. Aunque ya había una previsión de cursos y demanda en los talleres desde el mes de junio, los monitores se encargan de preguntar quién va a continuar en el taller. Por tanto sí que se sabía a priori la demanda existente ya que estos talleres gozan de una buena aceptación y  participación de los vecinos y vecinas.

Los talleres de Password, Restauración de Muebles, Yóga, Costura  y Pintura son los que conforman la Universidad Popular y paralelamente se deberían dar una oferta transversal que tenga que ver con la formación medioambiental e igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

La falta de diligencia de un partido popular trasnochado, que  ni ha  querido innovar,  ni ha desarrollado una agenda cultural y formativa para el municipio es un lastre para el municipio. La Universidad Popular genera empleo en el municipio, además de dar cobertura de actividades a la villa. 

En palabras de Isabel Guerra, máxima dirigente de Nueva Canarias en Teror, es inaudito que no hayamos tenido la Universidad Fernando Pessoa en el Municipio, eso le habría dado más renombre si cabe al municipio y un valor cultural y económico a la Villa. Con esto ahora el partido popular da una vuelta de tuerca a la ciudadanía de Teror, negando la Universidad Popular. Los vecinos y vecinas de Teror, estamos deseando que llegue el 28 de mayo del 2023 para sacar  del gobierno a un ejecutivo que no es capaz de sacar adelante a Teror y darle servicios a los vecinos que para eso pagan sus impuesto.

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es