Piscina de Teror. Enésimo despropósito

En estos días asistiremos al inicio de la obra de la Piscina de Teror, una instalación deportiva pública que se encuentra cerrada desde el 14 de marzo de 2020, día en el que se decretó el cierre de todas las instalaciones públicas por mor del confinamiento generado por la COVID-19.  

Por aquel entonces, pasaron tres meses para que, desde el Ayuntamiento de Teror, se pretendiese abrir la Piscina nuevamente al público. Era principios del mes de junio y los Ayuntamientos debían comunicar a Salud Pública qué instalaciones querían abrir, adecuándolas a las nuevas normas sanitarias en lugares de pública concurrencia. El proceso incluía una visita de la Inspección de Sanidad que era la que emitiría el informe favorable a la apertura de la Piscina al público. Como me dijo alguien de primera mano a la que también fue a visitar la misma inspección ese mismo día después de salir de la Piscina de Teror, la Inspectora le comentó nada más llegar: “Espero que no me tengan esta instalación como la Piscina de Teror, que vengo de allí y parece la casa de los horrores”. Solo recordar que nuestra Piscina de Teror lleva más de 21 años gestionada por la empresa privada que ha mantenido el PSOE de Teror y que es la responsable de mantener la instalación acorde a los requerimientos higiénico-sanitarios, precisamente requerimientos que no pasó por alto la inspección, prohibiendo expresamente la reapertura.  

Ahora asistiremos a la puesta en escena del enésimo paripé de fotos donde se atenta a la inteligencia de los terorenses, ya que la hemeroteca deja en el lugar que le corresponde a los responsables. Según se publicó el 30 de junio de 2020 en la web municipal teror.es, mintiendo sobre la causa real del cierre de la Piscina (ya que fue la Inspección la que prohibió su reapertura), la Piscina iba a ser remodelada en algunas dependencias y se reabriría en diciembre de 2020………., recuerdo que estamos en febrero de 2022 y se va a empezar la obra. En otra publicación oficial del Ayuntamiento de Teror y tras un paripé-presentación del proyecto en el Auditorio al que fui invitado en noviembre de 2020, se aseguraba que la Piscina se abriría en el 2021……….., estamos en 2022 y se va a empezar la obra ahora.  

Pero vamos a hablar del proyecto y la obra. El proyecto se le encomienda a un Arquitecto sin ningún tipo de experiencia en la construcción de instalaciones deportivas de este calado, casualmente el mismo que lleva la Dirección de obra de la Residencia, o que hizo el proyecto de la Calle Nueva (parece que solo hubiese un Arquitecto en toda Canarias). Todos sabemos en qué estado están ambas obras, ……..sin comentarios. Se presupuesta la obra de remodelación de la Piscina en más de 2 millones de euros, que terminarán siendo más de 3 millones (tiempo al tiempo), ya que la magnitud de la obra es de mucho trabajo y adecuación a la normativa que incumple actualmente con creces. Esta parte del proceso, la licitación de la obra merece mención aparte: resulta que se redacta el proyecto y se saca a licitación. Resultado: no se presenta ninguna empresa. ¿Por qué no se presenta ninguna empresa?, muy sencillo: el presupuesto de la obra NO coincide con el montante de las actuaciones a realizar, o lo que es lo mismo, el proyecto es irreal con respecto al presupuesto planteado. ¿Quién tiene la culpa de este error?, pues quien ha hecho el proyecto, que no ha sido realista con las obras a realizar y el coste de las mismas. ¿Qué consecuencias tendrá esto?, pues que ahora se adjudicará a una empresa a dedo la obra (como ya se ha hecho), y esta empresa, a mitad de la obra dirá: ¡se acabó el presupuesto! (que ya sabemos que es insuficiente porque de ser suficiente, se habrían presentado varias empresas a la licitación). Se parará la obra a mitad de ejecución para ampliar el presupuesto (lo mismo que ha ocurrido con la Residencia) y la obra terminará costando más de 3 millones euros (tiempo al tiempo). Según una de las más prestigiosas universidades españolas en materia de infraestructuras deportivas (Universidad de Navarra), hacer una Piscina nueva, desde cero, tiene un coste aproximado de 3,2 millones de euros. Tuve acceso al proyecto de remodelación y pude ver las infografías planteadas en el Auditorio. Personalmente no me satisface nada y considero totalmente errónea la inversión por varios motivos: 

– La localización de la Zona Deportiva de Teror obedece a las antiguas planificaciones de la década de los 80, cuando las infraestructuras deportivas se construían y eran incluidas en los PGOU a las afueras de los núcleos urbanos. En Teror mantuvimos erróneamente esta forma de planificar, localizando la Zona Deportiva en Los Llanos, muy alejada del núcleo urbano principal de Teror. Ya el Doctor en Gestión Deportiva y Premio Nacional de Gestión Deportiva Juan Mestre Sancho lo argumentaba en el año 2005 cuando afirmaba que “las infraestructuras deportivas tienen que estar cerca de la población para facilitar su accesibilidad a la población mayor, principal beneficiaria por salud de estos servicios, además de cercanas a los principales servicios municipales como los transportes para garantizar la conectividad”. En Teror ejecutamos la antítesis de esta afirmación al construir a más de 2 kilómetros del Casco y cuesta arriba la Zona Deportiva y no pasando a día de hoy sino la guagua de San Mateo con una cadencia horaria totalmente insuficiente. Tampoco se ha hecho nada por el Grupo de gobierno para acercar la Zona Deportiva a los barrios facilitando algún medio de transporte, lo que nos ayuda a entender un poco mejor la labor de nuestros gobernantes.   

– La reforma de la Piscina mantiene los mismos problemas y errores de construcción de la instalación, viciada desde su gestación. El vaso de la Piscina elevado y las arcillas expansivas de la zona, hacen inviable su sostenimiento con garantías, aspecto demostrado desde que se llenó por primera vez, rajándose uno de los fondos por donde lleva más de 21 años perdiendo agua. Con esta reforma se va a reforzar el vaso, pero la presión del agua volverá a causar el mismo efecto negativo que ya causó hace 21 años. 

– La reforma de la planta baja transformándola en salas de actividades dirigidas es una forma de paliar la escasez de este tipo de instalaciones en Teror, pero la estrechez extrema de los pasillos que van a quedar y las reducidas dimensiones de las Salas, no meritan la pena para dicha inversión.  

Por supuesto y, es un mal que acompaña al deporte desde hace décadas, casi nunca se contempla la posibilidad de hacer equipos multidisciplinares cuando se van a abordar inversiones millonarias como ésta. Se confía la propuesta a un arquitecto y hay que elevarla como válida, sin consultar a los Técnicos deportivos o profesionales de la Actividad física y el Deporte. En este caso, es una evidencia que no se ha consultado a ningún Técnico (aunque saldrán diciendo que el Cabildo ha supervisado y tal………..(…), y la propuesta no reúne las garantías espaciales en pasillos y salas para cubrir la demanda, ni es una propuesta segura de realizar ejercicio físico con garantías.  

La obra está proyectada para ser ejecutada en menos de 1 año………imposible. El montante de la obra y sus características no invitan para nada a creerse esa planificación, más con la experiencia que estamos teniendo con obras como la Residencia de Mayores. Ejecuciones tan específicas como el desmontaje total del techo de toda la instalación, y el posterior montaje de la nueva techumbre o la estabilización del vaso y su impermeabilización, además de los nuevos vestuarios en la planta alta y salas en la planta baja, va a durar bastante más de 1 año. Otra vez, tiempo al tiempo. Se pretenderá terminar para las próximas Elecciones municipales, pero ya habrán pasado 3 años desde su cierre que pone a cada uno en el lugar que le corresponde y a los terorenses y nadadores, sin Piscina durante todo este tiempo.  

Si me preguntan que ¿qué propuesta tendría?, muy sencilla. Personalmente hubiese proyectado una nueva Piscina en una zona céntrica que garantizase la accesibilidad de los terorenses a la misma, en las inmediaciones de la Estación de guaguas (conectividad garantizada) y cerca de los Centros educativos de Teror (para potenciar la natación escolar como medida de promoción deportiva). Esta nueva Piscina tendría un coste según la Universidad de Navarra de unos 3,2 millones de euros, prácticamente el coste de la remodelación proyectada para la vieja Piscina. Dotaría el vaso de la nueva Piscina de mayor profundidad para favorecer la natación educativa y las modalidades que requieren de Piscinas con profundidades de 1,80 m. (como Valleseco) como es el caso del Socorrismo acuático o la Natación sincronizada, modalidades que será imposible practicar cuando la actual Piscina esté remodelada, ya que el proyecto no contempla dar mayor profundidad al vaso, aspecto que además, es imposible dada su estructura.  

Solución 1: Dotar a Teror de una nueva Piscina acorde con las necesidades y accesible a toda la ciudadanía, convirtiéndola en un Centro Deportivo y Social en el Casco de Teror.  

¿Y qué hacemos con la actual Piscina?. Varios son los deportes necesitados de un espacio donde entrenar, además de la urgente necesidad de dotar a Teror de una Sala de Musculación en condiciones. Firgas está acometiendo ya las obras de transformación de su actual Piscina en un gran Centro Deportivo dotado de Sala de Musculación y un espacio diáfano de entrenamiento funcional polivalente, prescindiendo de la Piscina como tal. El plan de viabilidad de dicho proyecto fue realizado por mi, y ha contado con la aprobación del Cabildo, el cual financiará la obra. La actual Piscina de Teror podría convertirse en un Centro deportivo donde localizar escuelas deportivas que no cuentan con espacios habilitados para entrenar con garantías en la actualidad como son la Halterofilia, los Deportes de combate o la Gimnasia rítmica (que a pesar de no cumplir con la altura de 10 metros que establece el Reglamento de la Federación española de Gimnasia para los lanzamientos, agradecerían tener un espacio permanente de entreno de garantías, aunque fuese limitando los lanzamientos de implementos). También podría acondicionarse un tatami para Lucha Canaria y localizar una escuela de nuestro deporte vernáculo en un lugar con garantías para su práctica durante todo el año. Pero no, volvemos a cometer el enésimo error invirtiendo más de 2 millones de euros (que acabarán siendo más de 3) en una instalación gestada con graves carencias, con una remodelación costosa y poco funcional que no resuelve las carencias del municipio.   

Solución 2: Convertir la actual Piscina en un Centro Deportivo polivalente de escuelas deportivas, Sala de musculación y Área de entrenamiento funcional.  

Encantado hubiese aportado estas ideas si se me hubiese preguntado, pero ya sabemos cómo crece el millo en Teror. Una pena.  

Roberto Ojeda García 

Doctor en Gestión Deportiva por la ULPGC