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La diócesis de Canarias presenta el cartel oficial de la 52ª Bajada de la Virgen del Pino

El obispo Mazuelos, acompañado del obispo auxiliar, Cristobal Déniz, y el párroco de Teror, Jorge Martín presentaron este 30 de abril el cartel que anuncia el evento bajo el lema ‘Camino de esperanza’.

La diócesis de Canarias ha presentado este miércoles 30 de abril el cartel oficial de la 52ª edición de la Bajada de Nuestra Señora del Pino, realizado por Zenaida González. Un acontecimiento que, en esta ocasión, se celebra dentro del contexto del Año Jubilar de la Esperanza. La imagen de la patrona de la diócesis de Canarias recorrerá el próximo 31 de mayo el tradicional camino desde su Basílica en Teror hasta la Catedral de Canarias, en Vegueta, Las Palmas de Gran Canaria.

Bajo el lema ‘Camino de esperanza’, esta peregrinación se convertirá en una manifestación multitudinaria de fe, evangelización, unidad y vivencia espiritual para todo el pueblo canario. Esta edición de la Bajada se presenta especialmente emotiva e histórica, ya que, por primera vez, Ntra. Sra. del Pino visitará Vecindario, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana, así como la ciudad de Telde.

Durante la presentación del cartel, Monseñor José Mazuelos, obispo de la diócesis de Canarias, destacó el profundo simbolismo de esta Bajada: “María nos invita a recorrer con ella el camino hacia su Hijo Jesucristo. El color verde, símbolo de la esperanza, nos recuerda los pastos donde el Buen Pastor nos conduce. Queremos que este Año Jubilar sea un tiempo de renovación interior, de fidelidad al Evangelio y de encuentro verdadero con Cristo, guiados por la intercesión amorosa de la Virgen del Pino.”

Por su parte, el obispo auxiliar, Monseñor Cristóbal Déniz, explicó la magnitud de los preparativos que implica esta edición: “Estamos organizando una Bajada de grandes dimensiones, con el valioso apoyo
del Cabildo de Gran Canaria, los ayuntamientos implicados y diversas instituciones. Será una celebración histórica que requiere una planificación intensa, y que esperamos vivir con alegría, paz y devoción.”

Finalmente, Jorge Martín de la Coba, rector de la Basílica de Ntra. Sra. del Pino y párroco de Teror, subrayó el sentido del lema que acompaña la peregrinación: ‘Camino de esperanza’ nos invita a reflexionar sobre tres interrogantes: hacia dónde vamos, cómo caminamos y con quién lo hacemos. Ntra. Sra. del Pino se pone en camino con nosotros para indicarnos la dirección hacia Jesucristo. Esta
es una invitación a todos los que puedan sentirse perdidos, para que descubran de nuevo la luz del Evangelio.”

La diócesis de Canarias anima a todos los fieles a sumarse con fervor a esta histórica peregrinación.

 

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El Tablero Nuclear ¿es El Enriquecimiento De Uranio Un Derecho Soberano O Un Pulso Al Poder
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El tablero nuclear: ¿Es el enriquecimiento de uranio un derecho soberano o un pulso al poder?

Hablar del programa nuclear iraní suele ser un ejercicio de simplificación peligrosa. En el relato mediático dominante, el mundo se divide en dos trincheras: para unos, Irán es una amenaza existencial; para otros, una víctima del doble rasero de Occidente. Sin embargo, la realidad habita en una zona gris mucho más incómoda. Ni Teherán actúa con la transparencia que proclama, ni Washington —especialmente bajo la doctrina que marcó la era Trump— lo hace con la legitimidad que invoca. En el corazón de este conflicto subyace una pregunta que el derecho internacional responde con una claridad asfixiante: ¿Tiene Irán derecho a enriquecer uranio? La respuesta es sí… pero con matices. El derecho frente a la sospecha Desde el punto de vista jurídico, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) es explícito: reconoce el derecho inalienable de todos los Estados a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Irán se aferra a este principio como una línea roja innegociable. Es una lógica comprensible; ningún Estado soberano acepta de buen grado que se le imponga un techo tecnológico. No obstante, el enriquecimiento de uranio no es una actividad neutral. Es una tecnología de doble uso. Cuando un país insiste en mantenerla mientras mantiene zonas de sombra ante los inspectores internacionales, el mensaje que proyecta no es solo de soberanía, sino de ambigüedad calculada. Irán no es el único responsable de esta desconfianza, pero tampoco es un actor inocente en este juego de espejos. Washington y la ley del más fuerte Sería un error de análisis —y un ejercicio de autoengaño— señalar únicamente a Teherán. Estados Unidos suele presentarse como el garante del orden global, pero su actuación es, con frecuencia, selectiva. Washington no discute solo el riesgo de una bomba; discute quién tiene el permiso para sostener el mando a distancia. Durante los últimos años, la estrategia estadounidense ha desbordado los límites del propio derecho internacional. Imponer sanciones masivas que asfixian a una población o amenazar con el bombardeo de infraestructuras no es una extensión de la norma jurídica, sino una expresión de poder puro y duro. En este escenario, las reglas dejan de ser principios universales para convertirse en instrumentos arrojadizos. 2015: El espejismo del equilibrio El acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) fue, por un breve periodo, la excepción que confirmó la regla. Demostró que era posible establecer límites verificables a cambio de reconocimiento y alivio económico. Su ruptura unilateral evidenció que el problema nunca fue puramente técnico, sino profundamente político. Hoy, el debate sigue atrapado en una paradoja circular: Irán tiene derecho a la energía nuclear, pero su comportamiento alimenta la desconfianza que limita ese derecho. Estados Unidos tiene razones para preocuparse por la proliferación, pero sus métodos coercitivos dinamitan la legitimidad de su postura. Una conclusión incómoda Quizá la reflexión más honesta sea que el derecho internacional no existe en el vacío; convive con un sistema donde el poder decide cuándo y cómo se aplican las leyes. La pregunta real no es si Irán tiene el derecho jurídico de enriquecer uranio, sino quién tiene la fuerza suficiente para decidir hasta dónde llega ese derecho. En el sistema internacional, la justicia y la política rara vez caminan por sendas separadas. Y como diríamos en mi tierra, en Telde, con esa sabiduría de quien ha visto mucho y se fía poco: “No hay muladar sin pulgas, ni linaje sin manchas”. En este tablero, si te despistas, te la juegan hasta el fondo. Porque al final, en las altas esferas del poder, las certezas absolutas suelen ser siempre la primera víctima de la guerra. ¡Qué cosas tiene el mundo! Claves del análisis: El Tratado de No Proliferación: El marco legal que ampara y, a la vez, limita las ambiciones de Teherán. La Doctrina del Doble Rasero: Cómo las potencias utilizan la seguridad global para proteger intereses estratégicos. Poder vs. Derecho: El conflicto donde la geopolítica se impone sobre los tratados firmados. ¡Qué cosas!