La sumisión inexplicable

España ante el silencio de su gobierno y la sombra de Mohamed VI

¿Indignidad o cobardía?

Cada día que pasa sin una reacción contundente por parte del Gobierno social comunista de  Pedro Sánchez, o  cada jornada en la que La Moncloa se atrinchera en una defensa de Marruecos indigna , cobarde e  inexplicable, negando lo evidente, uno siente que la es la propia “dignidad nacional” la que  va deshilachando como un cabo viejo que nadie se molesta en sustituir, porque la de Pedro Sánchez, que desconoce incluso el significado de la propia palabra “dignidad”, no puede deteriorase más, porque hace mucho tiempo que la apartó de su forma de ser y actuar, para desgracia de los españoles y de su propio partido PSOE  al que añadió la aposición gramatical  al sujeto,  de “sanchista

Porque ya no hablamos de rumores, ni de interpretaciones interesadas, ni de exageraciones de tertulia. Hablamos de “informes de los servicios secretos españoles y de la CIA, que no son precisamente aficionados en el oficio del espionaje a alto nivel; informes que —según diversas fuentes periodísticas— apuntan a que el Gobierno conocía de antemano el asalto que se iba a producir en Ceuta y, aun así, “no actuó”.

Y ante ese silencio, ante esa pasividad, ante esta manifiesta asquerosa cobardía, ante esa defensa cerrada de un régimen que jamás ha sido aliado leal de España como lo es el de Marruecos, surge una pregunta que ya no puede evitarse: ¿Qué tiene Mohamed VI en su mano para mantener a Pedro Sánchez y a su Gobierno en un estado de sumisión continua y tan evidente? 

“Un Gobierno que calla, un país que observa, una cobardía y una humillación que crece día tras día”.

Lo más inquietante no es solo la falta de reacción. Lo más inquietante es la “negación sistemática de la realidad”. Mientras miles de españoles comentan la situación en el bar de la esquina, mientras la indignación crece en la calle, mientras el pueblo de Ceuta se siente abandonado, el mundo entero se pregunta que está ocurriendo en España, el Gobierno social comunista de Pedro Sánchez, insiste en minimizar lo ocurrido, en proteger a Marruecos, en evitar cualquier gesto que pueda interpretarse como firmeza o que ya lo traten de un gobierno traidor a la patria.

“la pregunta es inevitable”: ¿por qué?

Porque cuando un Gobierno democrático, aunque sea de tendencia chavista comunista dictatorial como el actual que gobierna en España, conoce un ataque a su frontera y decide no actuar, no estamos ante un error político. Estamos ante una “renuncia cobarde y consciente. Estamos ante un acto de traición y cobardía absoluta y vergonzosa, que el propio país no se merece”. Y cuando esa renuncia se repite, y se repite, cuando se justifica, cuando se envuelve en excusas diplomáticas absurdas, propias de niños de parvulito, uno empieza a sospechar que la explicación no está en la superficie, sino en algún sótano oscuro donde se guardan secretos que jamás deberían haber existido; secretos que se encuentran en muchas de  grabaciones telefónicas obtenidas por Marruecos a Pedro Sánchez y a cinco de sus ministros; grabaciones que hasta el más grande de los sordos, puede escuchar con nitidez, de que se trata de una fragante y continuada traición a España a favor del Reino de Marruecos por parte de este gobierno social comunista que preside el impresentable de Pedro Sánchez..

“La sombra de la información comprometida”

Los servicios secretos marroquíes ya demostraron su capacidad cuando hackearon el móvil del presidente y de varios ministros. Eso está documentado por múltiples medios. Pero la pregunta que se hace el ciudadano español —y que yo formulo con la claridad del que ha visto demasiadas tormentas en la mar como para creer en casualidades—

¿Es solo eso? ¿O hay algo más? ¿Hay información capaz de destruir carreras políticas, pactos, alianzas, reputaciones? ¿Hay una “bomba atómica política” en manos de Rabat que explica esta obediencia casi ritual? ¿hay traición a la patria?

Porque cuando un Gobierno actúa con miedo, como lo está haciendo el actual de Pedro Sánchez, no lo hace por cortesía diplomática. Lo hace porque alguien tiene en su mano algo que puede hacerlo saltar por los aires.

“La pregunta que ningún español debería tener que hacerse”

Y aquí llegamos al punto más delicado, el que ningún ciudadano de un país democrático y libre como España, debería tener que plantearse:

¿Qué está esperando el Rey de España, comandante en jefe de los tres ejércitos, para actuar como le dicta la Constitución en defensa de la patria, cuando su integridad está mínimamente en peligro? ¿No es suficiente una invasión extranjera de 90.000 moros   a una de nuestra parte del territorio español, como lo es nuestra amada CEUTA?

La Constitución no es un adorno. No es un poema. No es un cuadro colgado en el despacho de un ministro. Es la “norma suprema” que obliga a cada institución del Estado a proteger la soberanía nacional. Y cuando esa soberanía es vulnerada, cuando la integridad territorial es puesta en duda, cuando un Gobierno parece paralizado por razones que nadie explica, la responsabilidad del jefe del Estado (Rey de España), deja de ser simbólica y se convierte en un deber, que no admite interpretaciones y mucho menos por art gobierno social comunista, como por desgracia nos ha tocado en suerte , que desde los tiempos de Zapatero, no ha hecho otra cosa, que intentar resucitar viejos rencores, ya olvidados por las parte y aseguraron que existen dos Españas. La nuestra y la de ellos.

No se trata avivar o promover gestos militares, que también si así lo demandara la situación. Se trata de mantener viva la autoridad constitucional”. De recordar que España es solo una y no propiedad de ningún Gobierno. De recordar que la defensa de la nación no puede depender del miedo personal y de la cobardía de un presidente, ni de la presión de un país vecino como Marruecos.

“España merece respuestas, no silencios”

A estas alturas, el pueblo llano —ese que paga impuestos, que trabaja, que mantiene vivo el país mientras otros juegan a la diplomacia del miedo o veranean en La Mareta tan ricamente; ese pueblo que formamos usted   yo, y un 90 % de los ciudadanos — exige algo muy simple: “Saber qué ocurrió. Saber qué sabía el Gobierno. Saber por qué no actuó. Saber qué tiene Marruecos en su mano”. Y, por último, pero no por ello menos importante: “Saber por qué el Rey Felipe VI, no interviene como garante último de la unidad y la soberanía como así, meridianamente le ordena nuestra Carta Magna”

España no puede vivir eternamente en la sombra de un secreto. España no puede aceptar que su frontera sea vulnerada sin respuesta. España no puede tolerar que su Gobierno actúe como rehén de un vecino que jamás ha respetado sus compromisos. 

“La libertad de los que ya no callan”

Los que me conocen saben de sobra que hablo con el pecho descubierto, dejando ver mi alma transparente, Con la serenidad de quien ha visto demasiadas mareas para creer en cuentos diplomáticos o excusas cobardes, para no tener que enfrentarse de frente a las adversidades de la vida. He hablado y escrito desde siempre, con la claridad del quien sabe que el silencio es cómplice. Y esa formade ser, de la que me siento orgulloso y agradecido de haberla heredado de mi padre, la he denominado y etiquetado como: “hablar con la libertad de los condenados”

Por eso este artículo no busca agradar. Busca “despertar”. Busca “recordar”. Busca “exigir”.

Porque España merece un Gobierno que la defienda. Un Rey que la proteja. Y una ciudadanía que no acepta vergonzosas sumisiones cobardes e inexplicables.

En algún que otro artículo anterior, lo he dejado patente y miles de veces mis amigos me lo habrán escuchado. “he jurado la lealtad a la patria, a la Constitución y a la bandera” en tres ocasiones y ante los tres ejércitos” y como Oficial de la Marina Mercante española, me tengo por un hombre de recto proceder, honor inquebrantable y ese juramente de “derramar hasta la última gota de mi sangre, si la patria así me lo demandara”, a mis 74 año lo mantengo fresco y en vigor como el primer día, por ello vuelvo a decir bien alto y públicamente, como los hombres, que de verdad hablamos con un par de c…. bien puestos y “la libertad de los condenados”, que mientras yo tenga voz, mientras mis manos puedan escribir y mi memoria siga firme, no permitiré que la historia de España quede manchada por un Pedro Sánchez, junto a su cobarde y traidor gobierno social comunista. Y con la misma contundencia también digo que, de seguir sin actuar, como le corresponde y ordena a su cargo, nuestra Constitución en referencia al compromiso en la defensa de España, por de su Rey Felipe VI, por mi parte daría por acabado ese solemne juramento, que, ante la bandera de España, por Dios y los hombres hice en su día, e iban a encontrar en mí, al peor enemigo que jamas hayan podido imaginarse… Porque ya saben lo que decimos los patriotas de verdad… ¡Al enemigo, ni agua! Y… ¡Casos se han dado!

Ahora llamadme “facha” si es que te apetece, porque solo conseguirás elevar mi espirito como español y amor a la patria. Y ten por seguro sobre mi honor y dignidad, solo permito opinar a Dios.

¡Qué cosas!

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Negros nubarrones se ciernen sobre La Niña III

Si el anterior incendio puso de manifiesto el deterioro continuado de la seguridad pública al permitir el Ayuntamiento que pernoctaran en el interior de la carabela La Niña III indigentes y drogadictos, este segundo incendio debería de abrir los ojos a los que aún quieren confiar en la capacidad municipal para conservar esta singular pieza histórica. Tropezar voluntariamente dos veces en la misma piedra, da sobrados motivos para maliciarse que lo que realmente desea el Ayuntamiento es que desaparezca La Niña III en algún olvidado vertedero y así eliminar el recuerdo y el homenaje debido a la memoria histórica del hecho singular en la historia de la humanidad que fue el Descubrimiento de América por España. El ala política ultrasiniestra quedará así muy complacida. No se trata de otro “accidente” ni mucho menos de algo puramente incidental e imprevisible. Ha habido reiteradas advertencias de mucha gente, entre ellos yo mismo en artículos e intervenciones en radio, sobre las consecuencias destructivas que para nuestro patrimonio implica la negligencia culpable de las autoridades municipales al permitir y tolerar que la carabela fuera usada como dormitorio de marginados. Anunciaron a bombo y platillo que habían encargado un estudio técnico sobre la viabilidad económica de la recuperación, pero transcurrido el plazo que ellos mismos se dieron, no hay noticias de las conclusiones. Precisamente por este detalle, me temo lo peor y se acrecientan mis sospechas de que tal vez haya personajes que no lamenten que la causa, el abandono, haya producido este efecto, el incendio. Soy consciente de que hablar de Cristóbal Colón, el Descubrimiento de América por España y de La Niña III diseñada por el capitán Carlos Etayo, en los entornos municipales y cabildicios no es algo que les guste en demasía. Por eso, cuando se conoció la decisión de encargar un estudio para su restauración tras el primer incendio (por cierto, ya desde antes tenía serios problemas de integridad física por falta de mantenimiento), expuse varias reservas: No acababa de entender el porqué se encargó a un “arquitecto naval” el estudio de viabilidad de la restauración. En realidad no se estaba hablando de reparar un barco para que volviera a navegar, cosa que por razones obvias no se planteaba, sino de restaurar un monumento dañado por el fuego y el abandono. Ese estudio podría realizarlo cualquier experto en restauración de elementos de madera expuestos a la intemperie, como por ejemplo los grandes balcones canarios que vemos en nuestra isla. Si se decidía restaurar la carabela, no era necesario que el trabajo lo ejecutaran carpinteros de ribera, ni tampoco utilizar maderas especiales y por ende muy caras, pues no se esperaba que La Niña III volviera a navegar, sino que fuera un monumento estático singular. Lo que hace especial y única a esa carabela es el hecho de que ese barco viajó a América en el año 1992 tras la estela de Colón al mando del capitán Etayo. Por todo esto, espero y deseo que se tome una rápida y razonada decisión sobre el futuro de esta joya de la arqueología naval y que el ya cercano 12 de Octubre, podamos alegrarnos de que la pieza museística siga entre nosotros con una nueva andadura adscrita al Museo Elder de las Ciencias, que pudiera habilitar una sala especial para la enseñanza de la navegación medieval, los instrumentos de navegación y la cartografía náutica, al igual que hay una sala dedicada a la navegación aérea… paradójicamente somos isleños, rodeados del grandioso Océano Atlántico, pero muchos prefieren mirar los riscos en lugar del diáfano horizonte.