Ceuta: el día en que España descubrió que navegaba sola

La mar amaneció hoy “echada y tranquila”, sí. Pero los marinos sabemos que “la calma es la mentira más antigua del océano”.  Por ello el viejo refrán marinero, nos advierte… “En calma de mar no creas, por muy tranquila que la veas”. Y lo que ha ocurrido en Ceuta no es una marejadilla diplomática: es una agresión híbrida en toda regla”, planificada, ejecutada y permitida desde Rabat (Mohamed VI), según informes del propio CNI y según reconoce todo el mundo… ¡Menos Pedro Sánchez y su Gobierno social comunista!

España ha sido atacada. Y cuando un país es atacado, la pregunta ya no es retórica: ¿Qué demonios estamos esperando para reaccionar?

 

 “La responsabilidad de la UE: cuando el rompeolas sur se queda sin Europa”

España es la frontera sur de Europa. Ceuta y Melilla no son un asunto local; son la puerta de entrada al espacio Schengen”. Cada vez que Marruecos abre la compuerta humana, no solo entra presión sobre España sino también, “toda la Unión Europea”.

Pero Bruselas sigue actuando como si esto fuera un problema periférico, casi folclórico. FRONTEX mantiene en Ceuta un despliegue simbólico, casi decorativo, mientras Rabat anuncia que “volverá a intentarlo”. La solidaridad europea, tan pomposa en los documentos, se evapora cuando la presión llega por el Estrecho de Gibraltar.

Europa presume de reglamentos, pactos y mecanismos de ayuda. Pero cuando la frontera sur arde, España carga sola el peso a la banda”. Y eso, en términos marítimos, significa que el barco escora peligrosamente.

 

¿Ha llegado el momento de romper relaciones diplomáticas con Marruecos?

La pregunta ya no la hacen analistas, diplomáticos ni tertulianos; la hace el pueblo llano”, la gente que se cruza en la calle, la que paga impuestos, la que ve cómo miles de personas cruzan una frontera española como si fuera una verja de corral.

Y la pregunta es legítima. Y es seria. Y es nueva en el debate público.

Porque cuando un país vecino utiliza a sus propios ciudadanos como munición geopolítica o carne de cañón”, cuando permite un asalto masivo a territorio español, cuando amenaza con repetirlo —como han anunciado sus propios ministros—, España tiene la obligación moral y política de preguntarse si ha llegado el momento de: Romper relaciones diplomáticas, suspender cualquier tipo de ayuda económica o institucional  y  solicitar a la Comisión Europea que refuerce FRONTEX en Ceuta y Melilla con más medios y más efectivos”.

Si somos la frontera sur de Europa, entonces Europa debe apechugar con su vigilancia”, porque lo que está en juego no es solo Ceuta, es la integridad territorial de la Unión Europea y si esta mira para otra parte, tenemos que agarrar unas cuantas guaguas, llenarlas de marroquís sin papeles y plantarlos en Bruselas, para que se busque la vida solos.

 

“El silencio interesado de Pedro Sánchez”

Aquí empieza la parte más turbia del asunto. Porque mientras Marruecos ejecutaba su maniobra, el presidente del Gobierno español se dedicó a negar la evidencia con argumentos que rozan el esperpento; primero dijo que todo era cosa de “mafias”. Luego aseguró que detrás del intento de invasión estaban Rusia e Israel.

Y todos eso dicho desde la piscina de su residencia de vacaciones en la Mareta, que no abandono en todo el mes.

Una afirmación hecha, tan absurda que solo puede explicarse desde dos lugares: o la “ignorancia, o la intencionalidad política”.

Y aquí entra la sospecha que muchos españoles comentan en voz baja: ¿Qué motivos personales o compromisos ocultos tiene Pedro Sánchez con Marruecos para evitar actuar con firmeza?

Porque mientras él improvisa teorías inverosímiles desde la Mareta , Marruecos avanza, presiona y amenaza. Y España retrocede.

 

“Un Gobierno que desautoriza a sus propios guardianes”

Lo más grave no es solo la falta de reacción: es la descoordinación interna dentro del propio gobierno social comunista”, la desautorización pública de quienes deberían ser pilares del Estado. La ministra Margarita Robles afirma que el asalto fue orquestado desde Marruecos. El CNI entrega informes que lo confirman. Una jueza dicta secreto máximo para proteger la investigación.

¿Y qué hace el Gobierno? Los desautoriza, los desmiente, los ridiculizay hasta insinúa falta de colaboración judicial.

Un Estado que no respeta a sus propios órganos de seguridad es un barco que navega sin brújula, sin capitán y sin respeto por su propia tripulación.

 

 

 “La política exterior de Marruecos: un vecino que juega con dinamita”

Marruecos no es un socio fiable; no lo ha sido nunca y ahí está la historia para evidenciarlo; es un “actor táctico y moro”, que utiliza la migración como arma política y que presiona a España cuando quiere arrancar concesiones.

Su política exterior se basa en tres pilares: Presión migratoria” como herramienta de chantaje. “Alianzas cambiantes” con EE. UU., Israel y el Golfo para reforzar su posición regional. Y “narrativa de victimismo diplomático” para justificar cualquier maniobra.

El asalto a Ceuta no fue un accidente: fue un mensaje”. Un recordatorio de que Rabat considera la frontera española como una palanca de presión. Y mientras España duda, Marruecos guiado por Mohamed VI avanza.

 

  “El papel constitucional del Rey: el silencio que pesa como una losa”

En España, el Rey no gobierna, pero sí arbitra y modera”. Y cuando la soberanía nacional es atacada, el país espera —con razón— que el jefe del Estado marque un rumbo moral, como hizo el 3 de octubre de 2017 ante el intento de golpe en Cataluña.

Hoy, sin embargo, la imagen es la de un Rey “silenciado e inmovilizado, casi rehén político del Gobierno”. Un jefe del Estado que parece ausente en un momento en el que España necesita una voz firme que recuerde que la soberanía no se negocia.

El pueblo lo comenta en la calle: “¿Dónde está el Rey?” “¿Por qué no habla?” “¿Por qué parece que espera permiso?”

En un país con tanta historia marítima, todos sabemos que cuando el capitán tarda en salir al puente, la tripulación empieza a inquietarse”.

“Un Gobierno que navega sin brújula”

Mientras Marruecos ejecutaba su maniobra, el presidente del Gobierno se dedicó a improvisar explicaciones que rozan el esperpento como ya apunté, primero dijo que todo era cosa de “mafias”, luego aseguró que detrás estaban Rusia e Israel”.

Una afirmación tan absurda que solo puede explicarse desde dos lugares: o la ignorancia propia de un alumno de la LOGSE sanchista, o la intencionalidad política”.

Y lo más sangrante es que está convencido de que el resto de españoles, somos unos ignorantes, tontos del culo, a los que se les puede engañar sin sufrir ninguna consecuencia adversa para su persona.

 

 “La manifestación del día 2 está claro que fue un plebiscito silencioso”

La multitudinaria manifestación en defensa de Ceuta y España fue más que una protesta: fue un plebiscito popular”. Un mensaje claro: el Gobierno ha perdido la confianza de su propio país”.

Y lo más revelador fue la desobediencia de más de “treinta alcaldes socialistas, y alguno además sanchistas” que ignoraron las órdenes de Moncloa y acudieron a la marcha.

Cuando un presidente pierde el apoyo de su partido, de sus socios y de la calle, ya no gobierna solo malamente, “sobrevive”.

 

“La conclusión de este viejo lobo de mar que suscribe y además mauro de Telde que suscribe, es que la guardia no ha terminado”

Ceuta ha sido el aviso. Europa ha mirado hacia otro lado. Marruecos ha demostrado que volverá a intentarlo. El Gobierno ha preferido negar la evidencia. El Rey guarda silencio.

España debe decidir si sigue esperando a que el oleaje la arrastre o si, de una vez por todas, toma el timón con firmeza porque si bien, la mar está ahora “echada y tranquila”, tú y yo sabemos cómo isleños que, “la calma es solo el prólogo de la tormenta.” Y no debemos olvidar el refrán marinero con que comencé este artículo de opinión y que los viejos lobos de mar, conocemos al dedillo…. “En calma de mar no creas, por muy tranquila que la veas”, más como decimos los mauros de Telde cuando alguien llega tarde a algún sitio “¿Dónde fue que se le apagó el farol cristiano, porque a ya sabe que, a conejo huido, palos a la madriguera y hay que ir olvidándose ya del carajo la vela del traidor y mentiroso del Pedro Sánchez y de su gobierno social comunista, porque los que nacen barrigones, ni que los fajen de pequeñitos y en la misma cuna” Qué… ¡Casos se han dado!

¡Qué cosas!

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Ceuta: el día en que España descubrió que navegaba sola

La mar amaneció hoy “echada y tranquila”, sí. Pero los marinos sabemos que “la calma es la mentira más antigua del océano”.  Por ello el viejo refrán marinero, nos advierte… “En calma de mar no creas, por muy tranquila que la veas”. Y lo que ha ocurrido en Ceuta no es una marejadilla diplomática: es “una agresión híbrida en toda regla”, planificada, ejecutada y permitida desde Rabat (Mohamed VI), según informes del propio CNI y según reconoce todo el mundo… ¡Menos Pedro Sánchez y su Gobierno social comunista! España ha sido atacada. Y cuando un país es atacado, la pregunta ya no es retórica: ¿Qué demonios estamos esperando para reaccionar?    “La responsabilidad de la UE: cuando el rompeolas sur se queda sin Europa” España es la frontera sur de Europa. Ceuta y Melilla no son un asunto local; “son la puerta de entrada al espacio Schengen”. Cada vez que Marruecos abre la compuerta humana, no solo entra presión sobre España sino también, “toda la Unión Europea”. Pero Bruselas sigue actuando como si esto fuera un problema periférico, casi folclórico. FRONTEX mantiene en Ceuta un despliegue simbólico, casi decorativo, mientras Rabat anuncia que “volverá a intentarlo”. La solidaridad europea, tan pomposa en los documentos, se evapora cuando la presión llega por el Estrecho de Gibraltar. Europa presume de reglamentos, pactos y mecanismos de ayuda. Pero cuando la frontera sur arde, “España carga sola el peso a la banda”. Y eso, en términos marítimos, significa que el barco escora peligrosamente.   ¿Ha llegado el momento de romper relaciones diplomáticas con Marruecos? La pregunta ya no la hacen analistas, diplomáticos ni tertulianos; “la hace el pueblo llano”, la gente que se cruza en la calle, la que paga impuestos, la que ve cómo miles de personas cruzan una frontera española como si fuera una verja de corral. Y la pregunta es legítima. Y es seria. Y es nueva en el debate público. Porque cuando un país vecino utiliza a sus propios ciudadanos como “munición geopolítica o carne de cañón”, cuando permite un asalto masivo a territorio español, cuando amenaza con repetirlo —como han anunciado sus propios ministros—, España tiene la obligación moral y política de preguntarse si ha llegado el momento de: “Romper relaciones diplomáticas, suspender cualquier tipo de ayuda económica o institucional  y  solicitar a la Comisión Europea que refuerce FRONTEX en Ceuta y Melilla con más medios y más efectivos”. Si somos la frontera sur de Europa, entonces Europa debe “apechugar con su vigilancia”, porque lo que está en juego no es solo Ceuta, es la integridad territorial de la Unión Europea y si esta mira para otra parte, tenemos que agarrar unas cuantas guaguas, llenarlas de marroquís sin papeles y plantarlos en Bruselas, para que se busque la vida solos.   “El silencio interesado de Pedro Sánchez” Aquí empieza la parte más turbia del asunto. Porque mientras Marruecos ejecutaba su maniobra, el presidente del Gobierno español se dedicó a negar la evidencia con argumentos que rozan el esperpento; primero dijo que todo era cosa de “mafias”. Luego aseguró que detrás del intento de invasión estaban Rusia e Israel. Y todos eso dicho desde la piscina de su residencia de vacaciones en la Mareta, que no abandono en todo el mes. Una afirmación hecha, tan absurda que solo puede explicarse desde dos lugares: o la “ignorancia, o la intencionalidad política”. Y aquí entra la sospecha que muchos españoles comentan en voz baja: ¿Qué motivos personales o compromisos ocultos tiene Pedro Sánchez con Marruecos para evitar actuar con firmeza? Porque mientras él improvisa teorías inverosímiles desde la Mareta , Marruecos avanza, presiona y amenaza. Y España retrocede.   “Un Gobierno que desautoriza a sus propios guardianes” Lo más grave no es solo la falta de reacción: es la “descoordinación interna dentro del propio gobierno social comunista”, la desautorización pública de quienes deberían ser pilares del Estado. La ministra Margarita Robles afirma que el asalto fue orquestado desde Marruecos. El CNI entrega informes que lo confirman. Una jueza dicta secreto máximo para proteger la investigación. ¿Y qué hace el Gobierno? “Los desautoriza, los desmiente, los ridiculiza” y hasta insinúa falta de colaboración judicial. Un Estado que no respeta a sus propios órganos de seguridad es un barco que navega sin brújula, sin capitán y sin respeto por su propia tripulación.      “La política exterior de Marruecos: un vecino que juega con dinamita” Marruecos no es un socio fiable; no lo ha sido nunca y ahí está la historia para evidenciarlo; es un “actor táctico y moro”, que utiliza la migración como arma política y que presiona a España cuando quiere arrancar concesiones. Su política exterior se basa en tres pilares: “Presión migratoria” como herramienta de chantaje. “Alianzas cambiantes” con EE. UU., Israel y el Golfo para reforzar su posición regional. Y “narrativa de victimismo diplomático” para justificar cualquier maniobra. El asalto a Ceuta no fue un accidente: fue un “mensaje”. Un recordatorio de que Rabat considera la frontera española como una palanca de presión. Y mientras España duda, Marruecos guiado por Mohamed VI avanza.     “El papel constitucional del Rey: el silencio que pesa como una losa” En España, el Rey no gobierna, pero “sí arbitra y modera”. Y cuando la soberanía nacional es atacada, el país espera —con razón— que el jefe del Estado marque un rumbo moral, como hizo el 3 de octubre de 2017 ante el intento de golpe en Cataluña. Hoy, sin embargo, la imagen es la de un Rey “silenciado e inmovilizado, casi rehén político del Gobierno”. Un jefe del Estado que parece ausente en un momento en el que España necesita una voz firme que recuerde que la soberanía no se negocia. El pueblo lo comenta en la calle: “¿Dónde está el Rey?” “¿Por qué no habla?” “¿Por qué parece que espera permiso?” En un país con tanta historia marítima, todos sabemos que cuando el capitán tarda en salir al puente, “la tripulación empieza a inquietarse”. “Un Gobierno que navega sin brújula” Mientras Marruecos ejecutaba