¿Qué ha cambiado? ¿Por qué España arde ahora con una ferocidad desconocida en décadas pasadas?
España vuelve a arder. Y lo hace por los cuatro puntos cardinales, como si el país entero fuese un viejo barco rodeado de llamas, sin respiro ni tregua.
Cada verano, el fuego regresa con la puntualidad de un mal presagio, y la sociedad observa —ya casi resignada— una tragedia que se repite con demasiada naturalidad. Pero no siempre fue así. Y no podemos permitir que siga siéndolo.
Hace tan solo cincuenta años, los incendios forestales eran menos frecuentes, menos extensos y menos destructivos. No eran anecdóticos, pero tampoco constituían la amenaza estructural que hoy padecemos. ¿Qué ha cambiado? ¿Por qué España arde ahora con una ferocidad desconocida en décadas pasadas?
“Un país transformado y del campo vivo, al monte abandonado”
Tres grandes procesos explican la situación actual. A saber; “la despoblación rural”. Millones de personas abandonaron el campo desde los años 70. Lo que antes se pastoreaba, limpiaba o aprovechaba, hoy queda abandonado. La vegetación se acumula como combustible. “El aumento de biomasa”. La falta de gestión forestal convierte extensas áreas en polvorines naturales. “Y los veranos más largos y extremos”. España es uno de los países europeos donde más ha aumentado la temperatura media. Las olas de calor y la sequía prolongada convierten cualquier chispa en un incendio de alta intensidad.
El resultado es un territorio vulnerable, inflamable y expuesto.
“Lo triste es, que la mano del hombre sea el origen del 80% de los incendios”
Los datos oficiales son contundentes: “entre el 80% y el 90% de los incendios tienen origen humano”. No siempre por maldad, pero sí por negligencia, imprudencia o abandono; tales como: las quemas agrícolas mal gestionadas, los cables eléctricos sin mantenimiento la basura en el monte ,un urbanismo consentido y descontrolado, la intencionalidad criminal, y algo a tener en muy en cuenta, la cuenta la falta de educación ambiental.
Porque el clima, es cierto que amplifica la tragedia, pero “la chispa sigue siendo humana”.
“Incendios más destructivos: el triángulo perfecto del fuego”
Hoy coinciden tres factores que antiguamente no se daban, al menos simultáneamente, y son: la existencia actual de más combustible vegetal, el haber más calor que antaño y más igniciones humanas.
Esta combinación de factores convierte a un incendio en un fenómeno explosivo.
“Por aclarar conceptos que muchas veces confundimos, debo decir que, las fases de un incendio son las siguientes:”
Pues en los medios se utilizan términos técnicos que generan confusión y creo que, viene bien explicarlos: “Perimetrado”, es cuando el incendio está delimitado y se conoce su extensión. No significa que esté controlado. “Controlado”, cuando el avance del fuego está detenido, pero puede reactivarse. “Socavado / Estabilizado”, querrá decir que, se han eliminado focos internos y puntos calientes y el incendio en sí, pierde capacidad de reproducirse. Y por último “Extinguido”, que resulta, cuando ya no queda fuego activo, ni brasas. Es la fase final y la más difícil de alcanzar.
“Bomberos forestales y UME, un valor poco reconocido y que sostiene al país”
La labor de bomberos forestales, brigadas helitransportadas, voluntarios, protección civil y la UME merece un reconocimiento permanente. Son ellos quienes entran donde nadie más puede entrar. Quienes se juegan la vida para salvar montes, pueblos y hogares. Quienes sostienen, con profesionalidad y coraje en la primera línea de defensa de nuestro patrimonio natural. Para todos ello, mi reconocimiento y gratitud eterna.
“Pero España puede evitar esta tragedia, con soluciones urgentes y posibles:”
No basta con apagar incendios: “hay que prevenirlos”. Estas medidas podrían implementarse desde este mismo año; tales como la “gestión forestal continua”. Limpieza de montes, eliminación de biomasa, recuperación de cortafuegos y reforestación con flora autóctona — “El pastoreo extensivo”. El ganado reduce la vegetación inflamable. Es eficaz y económico ha y que promover el pastoreo extensivo. “La tecnología satelital y drones”. Traducido en sistemas de vigilancia térmica, inteligencia artificial y detección temprana — vigilancia satelital. “La educación ambiental obligatoria”. La prevención empieza por la ciudadanía. Y es un auténtico y eficaz plan nacional de prevención”. Porque si algo resulta cierto es que, España invierte más en apagar que en evitar. Y eso es un error estructural achacable al gobierno central, autonómicos y ayuntamientos por igual por partes iguales.
“Como conclusión final, afirmo con rotundidad que, España puede —y debe— cambiar el rumbo; menos “Mareta” y más eficiencia”
La humanidad ha logrado hazañas extraordinarias, como enviar naves a Marte, perforar montañas, desviar ríos, construir ciudades imposibles. ¿Y no puede evitar que cada verano arda el país? Claro que puede. Solo falta voluntad política, inversión y continuidad.
Este verano podría ser el primero de una nueva etapa; la etapa en la que España decide que “nunca más” aceptará la tragedia como rutina.
Porque un país como España que ha dominado mares y levantado puertos y ciudades imposible a través de todo el mundo, también puede —y debe— dominar el fuego. Pues como decía Simón Bolivar, ante el terremoto de Venezuela de 1812: “si la naturaleza se revira contra nosotros, lucharemos contra ella, y haremos que nos obedezca”
Pero como decimos los mauros de Telde, eso hay que hacerlo ya, “di ahora pá dispués”, o lo que es lo mismo, sobre la marcha, cristiano, porqué a “conejo huido, palos a la madriguera” y eso todos lo sabemos bien, porque… ¡Casos se han dado!
¡Qué cosas!
