Hay una libertad que solo se alcanza con los años; la libertad de quien ya no espera nada de los políticos, porque ha visto demasiadas veces cómo convierten en barro todo lo que tocan. Esa libertad es la que me permite escribir esto sin temblar, sin pedir permiso y sin bajar la cabeza ante nadie y mucho menos, ante los políticos que se creen elegidos por “los dioses del Olimpo”.
Porque cuando uno ha vivido lo suficiente, descubre que los partidos —todos— acaban pareciéndose entre sí; “prometen, sonríen, posan… y luego se esconden cobardemente”. Y en Telde, con el asunto del busto del Che Guevara, se han escondido todos y cuando digo todos, me refiero a todos, “todas”, como diría Irene Montero de Podemos.
Tres años de silencio donde la cobardía institucional se eleva al sistema.
Tres años llevo esperando una respuesta. Tres años desde que presenté por Registro una solicitud clara, argumentada y respetuosa. Tres años en los que el Ayuntamiento de Telde —su alcalde y los partidos que gobiernan: “CIUCA, PP, MÁS POR TELDE y CC”— han decidido que un ciudadano, como yo, no merece ni una línea, ni un gesto, ni un “hemos recibido su escrito”.
No es desidia. No es olvido. Es puro “desprecio”. Y el desprecio, cuando viene de una institución pública, es una forma de violencia política, que afortunadamente se paga más tarde en las urnas; cosa que yo particularmente, me voy a preocupar en llevarlo a cabo, con mi mejor arma; mi pluma y mis habituales colaboraciones en emisoras de radio, tanto locales, como nacionales y hasta algunas americanas (Venezuela y Miami)
El busto del Che, es un símbolo que no representa a Telde, pero sí retrata a quienes lo mantienen
El Che Guevara no tiene nada que ver con Telde. No tiene nada que ver con España. No tiene nada que ver con la democracia y la decencia.
Pero sí tiene que ver —y mucho— con fusilamientos, persecuciones, campos de trabajo forzado y represión contra disidentes y homosexuales. Eso está documentado. Eso lo dijo él mismo. (la revolución no entra por el culo, escribía en una carta a su propio padre), Eso no lo inventé yo.
¿Y qué hace su busto en un parque público de nuestra ciudad? ¿qué valores representa? ¿Quién decidió que ese era el ejemplo moral que queríamos exhibir? ¿Y por qué? cuando un ciudadano pide explicaciones, ¿todos callan?
Porque es más fácil mirar hacia otro lado, que asumir responsabilidades. Porque en política, la valentía es un bien escaso y la cobardía, en cambio, abunda como la humedad.
Los partidos: cuando todos se parecen demasiado
El Partido Popular me prometió llevar el asunto a pleno. Prometieron hacerlo en octubre de 2025 y a través de una moción que presentaría sus Nuevas Generaciones del PP de Telde. Prometieron “contar conmigo”. Prometieron “dar la cara” y todo quedó en la más asquerosa y cobarde promesa.
Y luego hicieron lo que mejor saben hacer los partidos cuando gobiernan; eso es, “olvidar lo prometido y alinearse con el poder de turno”. Como diríamos los maúros de Telde… “están todos bonitos y de la próxima echadura, me guardas un casar, que los quiero para un regalo en navidad”
A mi edad y con todo el mundo navegado, impregnando de sal hasta mi alma, ya no me sorprende nada. Pero sí me indigna. Porque uno puede perdonar la incompetencia, pero no la falta de palabra. Y eso es además es faltar al honor; cosa qué, por otra parte, dudo que conozcan su significado.
Mi petición, repetida porque ellos repiten su silencio es:
- Retirar o trasladar el busto del Che Guevara del Parque Urbano de San Juan.
- Debatirlo en pleno, con luz, taquígrafos y votos visibles.
- Colocar una placa contextualizadora, si deciden mantenerlo, explicando también sus crímenes.
- Someterlo a consulta ciudadana, si tanto miedo tienen a decidir.
No pido nada extraordinario. Pido democracia. Pido respeto. Pido que me respondan, que ya es triste tener que pedir algo tan básico.
La ironía final: si les gustan tanto los represores, les propongo ampliar la colección
Si el Ayuntamiento de Telde está tan cómodo homenajeando a figuras con historial represivo, les propongo algo: ¿Por qué no colocan estatuas de Hitler, Lenin, Mao, Pol Pot, Pinochet, Fidel Castro o Franco en nuestras rotondas?
Total, si ya han empezado a blanquear a uno, ¿qué más da añadir unos cuantos más? Eso sí: la placa la escribo yo. Prometo que quedarían retratados… pero no los dictadores…, sino “ustedes, políticos municipales de medio pelo”.
Seguiré insistiendo, porque la dignidad, mi dignidad, ni la de la Ciudad de Telde, no se negocia
A mi edad de 74 años, ya no busco caer bien. Busco justicia. Busco coherencia. Busco un Ayuntamiento que recuerde que los ciudadanos no somos muebles que se ignoran cuando molestan.
Seguiré escribiendo, insistiendo y denunciando, “Todos los días, hasta que me escuchen”. Porque soy poseedor del mayor de los tesoros; “el de poder hablar y escribir con la libertad de los condenados; la libertad de quien ya no teme a los políticos, porque sabe que, sin ciudadanos valientes, ellos seguirán siendo eso…nada más, que una gota de agua en el océano.
Y como soy natural de Telde, del barrio de “los Llanos”, y a mucha honra, “viejo lobo de mar, amén de un maúro redomado e incorregible, termino como como lo haríamos por estos lares…. ¡Paren ya de marear a la perrita cazadora! y dejen el caroso por el grano, que, en esta casa, somos los ciudadanos quienes mandamos en el barco y como buen marino que soy, se ponerle a golpe de mar pecho sereno; así que… Júyense pá ya, gaurdi elantri, que todos ustedes juntos, no me llegan a mí… ni a la muela trasera.
Y sepan ustedes que, algunos en el pasado ya lo intentaron y salieron trasquilado, qué … ¡Casos se han dado!
¡Qué cosas!
