14 abril 2026 5:01 pm
Viaje A Italia 3er Día
Viaje A Italia 3er Día
Arrivederci, Florencia… pero volveremos (3ª Jornada)

La jornada comenzó temprano, bajo esa luz especial que solo Florencia sabe proyectar sobre sus fachadas de piedra. Iniciamos un nuevo recorrido a pie, convencidos de lo que bien decía Alexis Ravelo: “Las ciudades son libros que se leen con los pies”. Y así, página a página, fuimos descifrando la capital del Renacimiento: caminando, observando y dejándonos envolver por la historia que emana de cada rincón.

Un museo bajo el cielo de la Toscana

Durante la mañana, nuestro itinerario nos llevó por distintas iglesias y enclaves emblemáticos, culminando este primer tramo en el impresionante Palazzo Vecchio y la majestuosa Piazza della Signoria. Allí, el arte no se encierra entre cuatro paredes; se respira. Pudimos contemplar algunas de las esculturas más representativas del genio humano: la imponente réplica del David de Miguel Ángel, el soberbio Neptuno, la fuerza de Hércules y Caco, y el dramatismo de Perseo sosteniendo la cabeza de Medusa. Un auténtico museo al aire libre que desafía el paso de los siglos.

La resistencia sobre el Arno

Fue inevitable notar la enorme afluencia de turistas que, como nosotros, recorren estas calles a diario. Nos unimos a ese flujo constante hasta alcanzar la ribera del río Arno. Allí nos detuvimos ante el emblemático Ponte Vecchio. Este puente, que une ambas orillas desde hace casi 700 años, no es solo una estructura arquitectónica; es un símbolo de la resistencia histórica de Florencia, habiendo sobrevivido a guerras y al desgaste del tiempo.

Tras la inmersión cultural, buscamos el pulso cotidiano en el Mercado de San Lorenzo. Siempre vibrante y lleno de vida, nos permitió recargar energías disfrutando de su variada y auténtica oferta gastronómica.

Huellas de gloria y el camino hacia Livorno

Ya por la tarde, visitamos la Basílica de la Santa Croce, un lugar donde el silencio habla de la grandeza del pensamiento italiano. Allí reposan figuras ilustres como Dante Alighieri (en su memoria simbólica) y otros grandes nombres que dieron forma a la literatura y la filosofía europea.

Nuestra jornada concluye ahora con la llegada a Livorno, la ciudad que nos acoge para iniciar la siguiente fase de esta experiencia Erasmus+. Nos aguarda el encuentro con el CPIA de Livorno, centro homólogo al nuestro, con el que compartiremos aprendizajes y analizaremos de cerca el funcionamiento de la educación de personas adultas en Italia.

Una reflexión necesaria

Más allá de la belleza indiscutible de Florencia, este día nos deja una tarea pendiente. La masificación turística, cada vez más evidente, parece estar desconectando a la ciudad de su propia esencia. Surge entonces una pregunta clave para nuestro tiempo:

¿Qué queremos hacer con nuestras ciudades?

¿Convertirlas en meros escenarios al servicio del turismo, desplazando a quienes las habitan, o preservar su alma, devolviéndoles la vida que durante siglos las ha definido? En pleno siglo XXI, el equilibrio entre desarrollo y conservación se presenta como uno de los grandes retos de nuestras sociedades.

Nos despedimos de Florencia con gratitud, con la mochila llena de aprendizajes y la certeza de que este viaje, en realidad, no ha hecho más que empezar.

CEPA Las Palmas Viaje Cultural a Italia

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España En El Radar De China ¿oportunidad Histórica O Nueva Dependencia
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España en el radar de China: ¿Oportunidad histórica o nueva dependencia?

En cuestión de horas, la noticia ha saltado de las redacciones a todos los telediarios: “China ha puesto a España en el centro de su estrategia inversora a corto plazo”. A primera vista, el titular invita a un optimismo casi automático. En un mundo convulso, donde las grandes potencias redefinen sus alianzas a golpe de incertidumbre, que la segunda economía del planeta ponga sus ojos en nuestro país parece, sin duda, una excelente noticia. Pero en economía, como en la vida, conviene detenerse un momento antes de descorchar el champán. No todas las oportunidades son lo que aparentan, y no todo capital que desembarca en nuestras costas garantiza un desarrollo real y sostenible. España entra así en un tablero geopolítico mucho más complejo de lo que sugieren los titulares de prensa, y lo hace en una posición ambivalente: somos un destino atractivo, sí, pero también profundamente vulnerable. La lógica del gigante: ¿Socio o puerta de entrada? China no elige sus piezas al azar. Su expansión internacional responde a una hoja de ruta milimétrica: asegurar mercados, garantizar suministros y extender su influencia económica allá donde el terreno sea fértil. España ofrece algo difícil de igualar: estabilidad dentro de la Unión Europea, acceso directo al mercado comunitario y una posición geográfica privilegiada. Somos, en esencia, una puerta. Y ante cualquier puerta, el debate nacional no debería ser solo quién entra, sino bajo qué condiciones se le permite el paso. No podemos olvidar que nuestra relación actual carece de equilibrio: España mantiene un déficit comercial estructural con Pekín. Compramos mucho más de lo que vendemos y esa brecha, lejos de corregirse, podría acentuarse si no jugamos nuestras cartas con astucia estratégica. Es innegable que la inversión extranjera es un motor de capital, empleo e innovación. Es el relato habitual y, probablemente, veremos proyectos que generen titulares ilusionantes. Sin embargo, surge esa pregunta incómoda que rara vez se formula en los despachos oficiales: ¿Quién controla qué? Cuando el capital se concentra en sectores estratégicos como la energía, la logística o la tecnología, el debate deja de ser puramente contable para volverse político. ¿Cuánta capacidad de decisión estamos dispuestos a ceder a cambio de un crecimiento inmediato? Europa ya ha empezado a hacerse esa pregunta; España no puede permitirse ser la excepción. El factor canario: Un enclave bajo la lupa Como escribo para una revista digital canaria, me parece fundamental poner el foco en lo que esto significa para nuestras islas. Si hay un territorio donde esta cuestión adquiere una relevancia crítica, es el Archipiélago. Personalmente, soy de los que ven beneficios potenciales que no podemos ignorar: Hub logístico internacional: Reforzar nuestro papel como plataforma entre tres continentes, atrayendo infraestructuras de primer nivel. Inyección en infraestructuras: Financiación para puertos, energías renovables y sistemas de almacenamiento que dinamicen la economía local. Diversificación real: Una oportunidad para dejar de depender casi exclusivamente del turismo y abrir vías en la industria ligera y la tecnología. Dinamismo laboral: La llegada de capital suele traducirse en una mayor actividad empresarial y nuevas oportunidades de empleo. Ahora bien, este «caramelo» no debe ocultar los riesgos que exigen un análisis cauteloso. La presión sobre nuestros recursos y el territorio es real; grandes proyectos pueden chocar frontalmente con la sostenibilidad ambiental y social de las islas. Además, existe el peligro de que nuestras pequeñas y medianas empresas se vean desplazadas por corporaciones globales contra las que es imposible competir en músculo financiero. El precedente del Puerto de La Luz No debemos engañarnos: el Archipiélago no es solo un destino de vacaciones; es un enclave geoestratégico de primer orden. La presencia consolidada de la flota pesquera china en el Puerto de La Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, no es un hecho aislado. Es un precedente y una señal de cómo funcionan estas dinámicas: primero llega la logística, después la consolidación. La gran cuestión para Canarias no es si las inversiones llegarán —que llegarán—, sino qué tipo de desarrollo traerán bajo el brazo. ¿Servirán para crear una economía propia y fuerte o terminaremos siendo un simple nodo logístico al servicio de intereses ajenos, con beneficios residuales para el ciudadano canario y un alto coste ambiental? Tampoco podemos ignorar la controversia que rodea a la actividad pesquera internacional y la sostenibilidad de los océanos, donde la presencia china suele ser cuestionada por su particular forma de interpretar la legislación internacional… un estilo muy «chino», por decirlo de una manera que cada cual entienda como prefiera. Elegir, no solo ser elegidos Reducir este debate a un «sí» o un «no» a la inversión sería un error de bulto. No se trata de rechazar la mano que se nos tiende, sino de gestionarla con inteligencia. España, y Canarias de forma muy específica, necesita definir con claridad qué quiere ser en este nuevo orden mundial: ¿Un socio estratégico con voz y voto, o un destino pasivo que se limita a ver pasar los contenedores? La historia económica está plagada de ejemplos donde el capital extranjero masivo no trajo progreso, sino dependencia estructural. La noticia de este interés de China es, sin duda, relevante y puede ser positiva, pero solo si la abordamos con luces largas. Posicionarse no es simplemente dejarse elegir; es tener la capacidad de elegir nosotros mismos. Ahí radica el verdadero reto. Y dicho todo lo anterior, recurriendo a las expresiones canarias que tanto nos gustan a los que somos, como yo, un maúro de Telde, añado: quiera Dios que este nuevo «novio» nos salga bueno y formal porque, si no… ¡Vemeria puirsima! Miren que, por ahí más allá, ¡casos se han dado! y luego nos la hemos tenido que envainar hasta el fondo. ¡Qué cosas!