Manuel Santiago Sosa, «el Pollo de Guía»: la fuerza, la nobleza y el orgullo de una época dorada de la lucha canaria
Pollo De Guía
Pollo De Guía

Hablar de Manuel Santiago Sosa, conocido en los terreros como el Pollo de Guía, es recordar a una generación de luchadores que hicieron grande la lucha canaria con entrega, valentía y un profundo respeto por nuestro deporte vernáculo.

Nació el 15 de mayo de 1933 en Santa María de Guía, en una vivienda de la calle del Agua, propiedad de Dolores de Sosa. Precisamente en esa misma calle, en un pequeño terrero, comenzó a luchar con tan solo 15 años, dando los primeros pasos de una trayectoria que lo convertiría en uno de los luchadores más admirados de su tiempo.

De profesión albañil, compaginó durante toda su vida el duro trabajo con la pasión por la lucha canaria. Su hermano, Juan José, también practicó este deporte y defendió los colores del histórico equipo del ‘Ajódar’.

A lo largo de su carrera militó en equipos como el ‘Ramón Jiménez’, el ‘Vencedor’, el ‘Rumbo’, el ‘Adargoma’ y el ‘Doramas’, cuyo terrero estaba situado en el Barranquillo de Don Zoilo. En el ‘Ramón Jiménez’ compartió vestuario con grandes figuras como Paco Hernández y sus hermanos Pedro y Pepe Luis, Geño Estévez, Victoriano Díaz, Javier Estévez y Manolo Santiago «El Gitano», entre otros destacados luchadores.

Su fortaleza era extraordinaria. En una luchada llegó a derribar a cinco adversarios, una actuación que le valió una enorme ovación del público. Cuando defendía los colores del ‘Unión Gáldar’, el mandador Vicente Román era consciente de su enorme potencial y, según recuerda Manuel, no permitía que entrenara si no había luchadores de suficiente nivel para medirse con él. Allí compartió equipo con Juan Bolaños, Pepe González, Paco Molina, Valerio y otros grandes nombres de la época.

Para Manuel Santiago Sosa, el mejor luchador de aquellos años fue “el Palmero”, un rival de enorme calidad técnica, muy difícil de derribar por su depurado su estilo. A lo largo de su carrera también se enfrentó a figuras legendarias como Santiago Ojeda, quien consiguió darle una lucha, y al mítico “Pollo de Anzo”, uno de los grandes luchadores de los años cuarenta, que igualmente solo le dio una lucha en una ocasión.

Recuerda con cariño los entrenamientos que se celebraban en un pequeño terrero situado en el barranco, junto al albergue San Fernando, en Guía, donde tantos jóvenes forjaron su afición por la lucha canaria.

Entre todas las mañas, su favorita era la cogida de muslo. Afirma que, cuando conseguía ejecutarla, eran muy pocos los rivales capaces de resistirse. Con la sinceridad que siempre le ha caracterizado reconoce que, debido a la enorme potencia con la que aplicaba esa técnica, en alguna ocasión llegó a fracturar la pierna de algún adversario sin intención alguna, fruto únicamente de la fuerza con la que realizaba la acción.

Con nostalgia recuerda que en su época los luchadores salían al terrero decididos a luchar desde el primer momento, sin especulaciones, ofreciendo espectáculo y entrega al público. Por ello lamenta que hoy ya no siga la lucha con el mismo interés, pues considera que ha perdido parte de aquella emoción que hacía que los aficionados abandonaran los terreros plenamente satisfechos.

Se retiró de la lucha canaria a los 38 años de edad, poniendo fin a una brillante trayectoria después de muchos años recorriendo los terreros de Canarias y defendiendo con orgullo y pundonor los colores de los distintos equipos a los que perteneció.

Cuando se le pregunta cuál era la mejor afición de su época, responde con humildad que todos los equipos donde luchó disfrutaban de un magnífico ambiente y de unas aficiones entregadas que vivían intensamente cada luchada.

Entre las anécdotas que conserva con mayor cariño destaca una vivida en Gáldar  donde acudió como un simple espectador más a presenciar una luchada entre el ‘Unión Gáldar’ y el ‘Vencedor’,  el entonces presidente del club, don Juan Quesada, se acercó para pedirle que se vistiera de brega, ya que el público reclamaba verlo luchar. En un principio se negó, pues únicamente había acudido como aficionado. Sin embargo, la insistencia del presidente y el entusiasmo de los asistentes terminaron por convencerlo. Se enfundó la ropa de brega, salió al terrero, y teniendo a “El Calero” por contrincante, ofreció una magnífica actuación que fue premiada con una larga y cálida ovación.

Manuel recuerda con especial respeto a Ramoncito Jiménez, de quien destaca su calidad humana y sus amplios conocimientos sobre la lucha canaria. Asimismo, señala con orgullo que fue uno de los fundadores del ‘Club de Lucha Vencedor’, compartiendo equipo con grandes nombres como el “Pollo de San Nicolás”, el “Pollo de los Reyes”, “Borito”, “Orlando Sánchez” y otros destacados luchadores.

Medalla De Oro De La Ciudad

Hoy, Manuel Santiago Sosa representa la memoria viva de una época irrepetible. Su historia habla de sacrificio, humildad, compañerismo y amor por la lucha canaria. La del Pollo de Guía es la historia de un hombre que nunca necesitó hacer ruido para ganarse el respeto de todos y cuyo nombre permanecerá para siempre entre los grandes referentes de nuestro deporte tradicional. Esos valores les fueron reconocidos Por la Corporación Municipal  de Santa María de Guía, en 2022, concediéndole  la Medalla de Oro de la Ciudad.

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Noticias Deportivas
Redacción NorteGranCanaria

El Gáldar estrena la Primera Regional con una trabajada victoria ante el CD Goleta

El conjunto galdense se impone por 1-0 gracias a un espectacular cabezazo de Vicente en el tramo final y suma sus primeros tres puntos tras su regreso a la Primera Regional El Gáldar comenzó con buen pie su nueva aventura en la Primera Regional. El conjunto galdense, recién ascendido tras completar una gran temporada el pasado curso, se estrenó en la categoría con una trabajada victoria por 1-0 ante el CD Goleta, en un encuentro intenso y muy disputado que obligó a los locales a pelear hasta el último minuto para dejar los tres puntos en casa. Desde los primeros compases quedó claro que ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a conceder facilidades. El CD Goleta asumió inicialmente una mayor cuota de protagonismo con el balón, aunque fue el Gáldar quien comenzó a generar las ocasiones más peligrosas. Una de las primeras llegó tras una buena acción de Abdoulaye por la banda, desde donde puso un preciso centro al área que Javi Delgado remató con potencia. El disparo se marchó fuera por muy poco, rozando la escuadra. Poco después, el conjunto galdense volvió a acariciar el gol con un remate de cabeza de Mor que acabó estrellándose en el palo. El Goleta también consiguió aproximarse con cierto peligro a la portería local, pero se encontró con un inspirado Nahuel. El guardameta galdense respondió con seguridad en varias acciones y protagonizó intervenciones de mérito, haciendo valer sus reflejos para mantener su portería imbatida. El marcador no se movería antes del descanso, al que se llegó con el 0-0. Tras el paso por los vestuarios, el encuentro mantuvo una dinámica similar. Los dos conjuntos continuaron disputando cada balón y tratando de hacerse con el control del juego, mientras el Gáldar seguía encontrando las mejores opciones para adelantarse. Abdoulaye volvió a ser uno de los grandes protagonistas del ataque galdense. El jugador local dispuso de un mano a mano en el que consiguió superar al guardameta visitante, aunque la acción, algo forzada, no terminó encontrando el camino del gol. Poco después tuvo una nueva oportunidad para romper el empate. Tras una acción ofensiva, consiguió generar un rechace que parecía destinado a convertirse en el primer tanto, pero el portero del CD Goleta reaccionó a tiempo y logró sacar el balón prácticamente sobre la misma línea de gol. El encuentro entraba así en su tramo decisivo con el empate sin goles todavía en el marcador. Y cuando todo parecía encaminado hacia el reparto de puntos, apareció Saúl. El atacante galdense protagonizó una intensa acción de presión que terminó forzando un saque de esquina. El propio Saúl asumió la responsabilidad de poner el balón en juego y colocó un envío medido al área. Allí apareció Vicente, que se elevó para conectar un espectacular cabezazo al palo largo.El remate salió con una precisión y una potencia extraordinarias y terminó entrando por la escuadra, haciendo imposible cualquier intento de intervención del guardameta visitante, desatando la euforia tanto en el banquillo como en la grada. El gol no hizo que el Gáldar bajara los brazos. El conjunto local continuó buscando la sentencia y tuvo una nueva ocasión para cerrar definitivamente el partido. Saúl se encontró con un mano a mano ante el guardameta del Goleta, pero el portero visitante volvió a demostrar sus reflejos para realizar una gran intervención y mantener con vida a su equipo. Los últimos minutos fueron de máxima tensión. El CD Goleta intentó buscar el empate, mientras el Gáldar se empleó a fondo en tareas defensivas para proteger una ventaja que había costado mucho conseguir. Finalmente, el conjunto galdense supo resistir y asegurar una victoria de enorme valor en su estreno en la categoría. El Gáldar suma así sus tres primeros puntos en la Primera Regional, comenzando su nueva etapa con una victoria que refleja buena parte de las virtudes que le llevaron al ascenso: trabajo, carácter, competitividad y capacidad para no rendirse hasta el último minuto.