La formación municipalista pide transparencia y responsabilidad en las valoraciones políticas sobre la tragedia e insta al Ayuntamiento a que se reúna con el colectivo de socorristas para revisar sus denuncias sobre la falta de medios en la vigilancia de las playas de la capital.
La asamblea local de Municipalistas Primero Canarias en Las Palmas de Gran Canaria hace un llamamiento a la prudencia y la responsabilidad de los cargos públicos en sus declaraciones sobre el trágico ahogamiento que le costó la vida a una joven de 12 años el pasado 21 de julio en la playa de La Laja. La formación impulsada por los alcaldes, alcaldesas, dirigentes y militantes del nacionalismo progresista en la isla de Gran Canaria, liderada en la capital por Marcial Morales, cree que ninguna valoración política de lo ocurrido puede pasar por alto el dolor por la pérdida de un ser humano y pide a los responsables del Ayuntamiento más empatía con la familia de la víctima.
“El Ayuntamiento tiene la obligación de hablar con más prudencia de la que ha venido demostrando en estos últimos días”, señala la organización. “Como máxima responsable de velar por la seguridad de los bañistas en todas las playas de Las Palmas de Gran Canaria”, la alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias, “debe dejar la determinación de las causas a los informes técnicos y las investigaciones correspondientes, sin permitir ninguna intromisión que pueda condicionar el análisis y las conclusiones sobre lo sucedido”, afirma.
La formación municipalista recuerda que el propio colectivo de socorristas lleva años advirtiendo de carencias de personal y de medios, unas advertencias que “no han sido debidamente atendidas”. A pesar de ello, el concejal de Ciudad del Mar se apresuró desde un primer momento a atribuir la causa del ahogamiento al hecho de que «la marea fue más rápida que la socorrista», asegurando que la socorrista «nadó a todo lo que le daban sus posibilidades, pero no fue capaz de alcanzar a la niña». Para Primero Canarias la responsabilidad no puede recaer en quien estaba en el agua intentando salvar una vida, sino en quien tiene la obligación de dotar el servicio de los recursos necesarios para prevenir este tipo de tragedias.
“Resulta impropio de una institución achacar el peso de esta desgracia a la trabajadora que intervino en el rescate”, subraya Primero Canarias. “Se puede y se debe hacer pedagogía sobre la prudencia en el mar — las banderas, las corrientes, la vigilancia de los menores —, pero esa pedagogía no exime al Ayuntamiento de revisar si el dispositivo de seguridad en las playas se está cumpliendo y si se está contando con los medios establecidos tanto en los planes de seguridad como en el contrato de vigilancia”, añaden los municipalistas.
Primero Canarias en Las Palmas de Gran Canaria pide prudencia, responsabilidad y empatía a los cargos públicos del Ayuntamiento. “Es lo que el momento y las circunstancias exigen”, señala. También demanda “que se haga público el informe completo de Cruz Roja sobre lo sucedido, para que la ciudadanía conozca los hechos en su totalidad y no solo a través de las declaraciones parciales de un concejal”.
Los municipalistas instan a la alcaldesa a “que se reúna con el colectivo de socorristas para revisar sus denuncias sobre escasez de plantilla y falta de medios en las playas de la capital”. Piden que se establezca “un calendario de compromisos verificables para hacer cumplir los planes de seguridad en todas las zonas de baño”. También solicitan revisar estos planes de seguridad para dimensionarlos conforme a las exigencias actuales y proponen que se refuerce la señalización y la información sobre las corrientes en los puntos de mayor riesgo, empezando por la playa de La Laja
