Los cuarenta: ese momento en el que el cuerpo actualiza sin pedir permiso
Los Cuarenta
Los Cuarenta

Cumplí los cuarenta un jueves cualquiera, no hace mucho, y me di cuenta de verdad porque, a diferencia de cuando cumplí los veinte —cuando encadené varios días de celebración y otros tantos de resaca—, noté el instante exacto en el que un dolor insoportable me invadió las rodillas al bajar unas escaleras después de haber pasado toda la noche sin dormir.

Dormir. Esa actividad que antes me servía para descansar y despertarme como nueva, y que ahora consiste en participar cada noche en una auténtica ruleta rusa ortopédica.

Y es que hace veinte años podía quedarme dormida en el sillón, en una hamaca, apoyada sobre una mesa durante unos minutos en mitad de una guardia o incluso colgada de una farola, si hubiera tenido ocasión. Aun así, amanecía fresca como una lechuga. Ahora, por mucho que duerma sobre una almohada viscoelástica diseñada por el mejor ingeniero aeroespacial del planeta, me levanto como si hubiera pasado la noche participando en una pelea de gallos y yo hubiera sido la única perdedora.

Lo curioso de la edad es que nadie te prepara para ella. De pequeña te explican lo que significa crecer; de adolescente, lo que implica la vida adulta. Pero nadie se sienta contigo delante de un café para advertirte de que llegará un día en el que será más que probable que te lesiones al estornudar demasiado fuerte. Y cuando eso sucede, entiendes que acabas de cruzar una frontera invisible: la de la edad en la que cualquier cosa puede pasar.

El día de mi cumpleaños empecé a notar la diferencia y pensé que sería una casualidad. Al día siguiente comprendí que se trataba del comienzo de una nueva etapa. Al tercero, decidí ser previsora y metí una caja de antiinflamatorios en el bolso.

Además, descubrí que con la nueva década también llegaban sonidos hasta entonces desconocidos.

Te sientas y sale un «ay…». Te levantas y aparece un «uf…». Te agachas y surge un inevitable «madre mía…». Nadie sabe exactamente para qué sirven esos sonidos, pero si intentas moverte sin emitirlos, el cuerpo se bloquea automáticamente. Son el combustible oficial de los cuarenta.

La relación con la tecnología también cambia.

Antes eras tú quien enseñaba a tus padres a utilizar el móvil. Ahora son tus hijos quienes te miran con cierta lástima porque tardas demasiado en encontrar una aplicación o en hacer una simple foto.

Y claro, tú intentas defenderte.

—Es que se me actualizó el teléfono…

Pero ya es tarde. Ellos han cambiado la configuración, conectado la televisión, instalado tres aplicaciones y solucionado el problema antes de que termines la frase.

Pese a todo, he de reconocer que los cuarenta también tienen algo maravilloso: dejas de fingir.

Ya no necesitas inventarte excusas para no ir a una fiesta. Simplemente no te apetece, y punto.

Cero remordimientos.

Cero explicaciones.

La sinceridad es uno de los grandes regalos de cumplir años. Igual que descubrir que aquello que antes te parecía terriblemente aburrido ahora se convierte en toda una aventura: comprar un colchón nuevo, elegir cortinas, encontrar una crema que por fin funciona o adquirir una buena sartén.

Y también cancelas planes porque estás feliz, no porque estés triste, que era lo que ocurría antes. Ahora pocas cosas producen más alegría que recibir un mensaje que diga:

«Lo dejamos para otro día».

Y responder:

«Qué pena».

Mientras sigues haciendo croquetas debajo de la manta.

Luego están las revisiones médicas, que de repente pasan a ocupar el lugar que antes reservabas para las citas románticas: analíticas, mamografías, revisiones de la vista, controles de colesterol y chequeos de cosas cuya existencia desconocías por completo.

Llega un momento en el que tu médico de familia sabe más de tu vida que algunos miembros de tu propia familia.

Pero lo mejor de todo son las conversaciones.

Ahora ya no hablas de conciertos ni de festivales. Tampoco de hipotecas. Hablas de digestiones, dolores de espalda, tensión arterial y medicamentos. Y nadie lo encuentra extraño.

Puedes pasar media hora debatiendo sobre las bondades del magnesio y todos participan con entusiasmo.

Y así, sin darte cuenta, te conviertes en tus padres.

Aunque, siendo sincera, tampoco está tan mal.

Porque ahora eres más auténtica. Sabes quién eres. Ya no intentas agradar a todo el mundo, no corres detrás de quien no te valora y has dejado de preocuparte por muchas tonterías.

Has aprendido que el tiempo es demasiado valioso como para desperdiciarlo con personas, situaciones o preocupaciones que no merecen la pena.

Así que aquí estoy, entrando en los cuarenta.

Con más arrugas.

Con más experiencia.

Con más medicamentos en el bolso que maquillaje.

Con menos paciencia para las tonterías.

Con menos pelos en la lengua.

Con más cariño para mis personas favoritas.

Con más ruidos en las rodillas.

Y, sobre todo, con la absoluta certeza de que la juventud está sobrevalorada.

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Noticias Culturales
Redacción NorteGranCanaria

El Festival de Arte en la Calle ‘En Pie’ llega el fin de semana a la Fiesta del Pino con 43 espectáculos de circo, teatro, danza y música

La 13ª edición del Festival Internacional se consolida ampliando su programación un día más, desde el viernes 28 al domingo 30 de agosto.  El evento cultural reúne durante los tres días a 105 artistas de 28 compañías de Canarias, Francia Madrid, País Vasco, Cataluña y Valencia, en 9 escenarios del casco de Teror y 39 horas de espectáculos en la calle y gratuitos, para todos los públicos.   El Festival Internacional de Arte e la Calle ‘En Pie’ celebra el fin de semana, del 28 al 30 de agosto, su 13ª edición, que se presenta con la mayor apuesta de su historia: 105 artistas de 28 compañías, 43 espectáculos gratuitos y 39 horas de circo, teatro, danza y música en nueve escenarios diferentes del casco histórico de Teror. El evento cultural integrado en el programa de la Fiesta del Pino fue presentado este miércoles 26 de agosto por el alcalde de Teror y responsable de Cultura, José Agustín Arencibia, junto al coordinador del Festival, Naroe Valls ,y las cantantes canarias Noelia Mederos y Patri Viera, con varias novedades. Entre ellas, el inicio del Festival el viernes 28 de agosto, un día más que en ediciones anteriores. El Festival animará la jornada del Pregón del Pino, desde las 17:30 horas hasta la madrugada con la noche de chiringuitos en la Plaza de Sintes. ‘EnPie’ mantiene las señas de identidad que lo han convertido en cita fija del final del verano grancanario: entrada libre en todos los espectáculos, programación pensada para todos los públicos, espacios accesibles, carácter dogfriendly y una apuesta por la sostenibilidad que se renueva cada año y que abarca movilidad, gestión de residuos e inclusión social. La edición del año pasado reunió a más de 10.000 asistentes en el casco de Teror y generó un impacto económico directo estimado en 470.000 euros en el municipio. Con un día más de programación y el cartel más amplio de su historia, la organización aspira a superar esa cifra. Diecisiete propuestas canarias y una apuesta musical de once grupos El Festival ’En Pie’ se ha convertido en una cita ineludible como uno de los eventos de Arte en la Calle de referencia en el Archipiélago y con una clara proyección a nivel nacional e internacional. De las 28 compañías del cartel, 17 son de Canarias (Gran Canaria y Tenerife), junto a 9 del resto del Estado (Madrid, País Vasco, Cataluña y Valencia) y las 2 francesas. El bloque canario no ocupa los huecos, y firma algunos de los momentos centrales del programa. Circo ‘Akroshcan’ lleva A-Kabaret a Sintes Calle el sábado a mediodía, un homenaje a camareros y camareras entre danza, acrobacia y coctelería escénica. ‘El Gordo y el Chapa’ prometen el lanzamiento del último hombre bala en una comedia sin palabras. Totó El Payaso convierte la Plaza Teresa de Bolívar en un ring de boxeo. Tami Circo, Tadeo Campanotto y Giuseppe Salchichone completan el bloque de circo y clown. La apuesta musical suma once grupos y artistas llegados de Tenerife, Gran Canaria y Andalucía, con especial atención a las bandas que tocan temas propios  ‘Enkassette’, Andrea Rodríguez y la Banda del Trópico y ‘Agua del Chorro’ comparten cartel con ‘Son de la Isla’, ‘Aseres’, Noelia Mederos, Patri Viera, ‘La Suerte de mi Vida’ —con su tributo a El Canto del Loco—, ‘El Niño de la Hipoteca’ y el cierre de madrugada de ‘Perrakos Soundsystem’. A ello se suman las calles ambientadas con música en directo que dinamizan el casco entre función y función. Dos estrenos franceses en Canarias, uno de ellos recién estrenado en el mundo   Las dos compañías internacionales del cartel actúan por primera vez en Canarias, dentro del esfuerzo de internacionalización que el festival viene sosteniendo en los últimos años. Junto a La Côte Folle llega Collectif Bislacco, una compañía formada por artistas recién salidos de la escuela de circo de Toulouse . Traen Smooth as Fiasco. Diez intérpretes en escena, toda la música tocada en directo por ellos mismos, y malabares, rueda cyr, mástil chino y telas para un circo deliberadamente caótico sobre una juventud que celebra para no hundirse en el barro. El montaje es un estreno mundial reciente y ya muy premiado, especialmente en Circada, donde el Festival’ EnPie’ le entregó su galardón. Teror será una de sus primeras plazas y su única función en el festival, el sábado a las 21:00 en Sintes Calle. Julio Verne y El Principito, a más de 20 metros del suelo La fachada de las Oficinas Municipales se convierte en el escenario vertical del festival. Grupo Puja, una de las compañías españolas de referencia en circo aéreo, cuelga allí sus dos grandes formatos, con artistas volando a más de 20 metros de altura. Verne y sus viajes extraordinarios el sábado a las 22:15 horas —toda la obra de Julio Verne contada a través de las máquinas que imaginó, en globo, submarino y cohete— y  Asteroide B612, su versión de El Principito, el domingo a las 20:00. Al nivel del suelo, ‘Trocos Lucos’ (Madrid) monta Tartana, un espectáculo de báscula coreana y equilibrios sobremanos con una furgoneta como aparato desde el que saltar. Acrobacia a gran altura y humor a pie de calle, viernes en la Alameda y domingo otra vez. Vecinas de Teror en un espectáculo de circo sobre la memoria La novedad más singular de esta edición no está en el cartel, está en el proceso que hay detrás. El festival ha desarrollado un taller de mediación junto a la compañía francesa La Côte Folle en el que han participado mujeres del municipio de más de 70 años. Tras ese proceso, esas vecinas forman parte del espectáculo Entre Bous i Vaques, un montaje de acrobacia y circo que aborda el alzhéimer. La obra nace de una historia real. Una mujer con alzhéimer desaparece de su casa y la encuentran tres días después, a veinte kilómetros, en un campo, en medio de las vacas. Cinco acróbatas y un andamio que se transforma en escenario, en casa familiar y en