Desde 1988, esta fecha busca visibilizar una realidad marcada por la discriminación y la falta de protección. Sin embargo, casi tres décadas después, el trabajo del hogar sigue siendo uno de los sectores más afectados por la irregularidad administrativa y la discriminación racial.
A día de hoy, esta profesión tan necesaria en la sociedad permanece invisibilizada y poco valorada, teniendo una importante presencia femenina y migrante. Como demuestran los datos del 2025, del total de personas registradas en el Régimen Especial del Hogar de la Seguridad Social, el 42% son personas extranjeras.
Aunque se han dado avances y muchas familias muestran su interés por contratar de forma legal, los costes y los trámites siguen aumentado sin que existan apoyos suficientes por parte de las Administraciones públicas, lo que provoca una disminución de las contrataciones formalizadas.
Por estas razones. cada vez más las personas trabajadoras del hogar se encuentran:
Invisibilizadas y desprotegidas como trabajadoras, porque su labor se desarrolla en el ámbito privado, lejos del control público y de la supervisión. Esta situación favorece jornadas que exceden lo legal, salarios que no alcanzan el mínimo establecido, ausencia de descansos reales y despidos sin garantías.
Invisibilizadas y desprotegidas como trabajadoras migrantes en su mayoría, al desempeñar su labor en régimen de interna debiendo soportar abusos y discriminación por miedo a quedarse en una situación de sin hogar, ya que muchas se encuentran solas y sin red de apoyo.
Invisibilizadas y desprotegidas como trabajadoras migrantes por los cambios constantes en los procesos de regularización que facilitan el aumento de la economía sumergida y multiplican la vulnerabilidad.
Por todo esto, Cáritas Diocesana de Canarias reivindica en el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar:
Garantizar las condiciones de trabajo básicas y el cumplimiento de la normativa en las contrataciones, como se recoge en el Real Decreto-ley 16/2022, de 6 de septiembre, para la mejora de las condiciones de trabajo y de Seguridad Social de las personas trabajadoras al servicio del hogar.
Velar por el respeto hacia las personas empleadas de hogar sin discriminación racial, evitando situaciones de abuso y poder que haga sentir a las personas atrapadas e inmersas en un trabajo que les aboca a la exclusión.
Reconocer los derechos fundamentales de las personas migrantes en situación administrativa irregular con la propuesta de la nueva regularización en España.
Desde Cáritas Diocesana de Canarias, un año más alzan la voz para seguir reivindicando la importancia del empleo doméstico en nuestra sociedad, de las personas Trabajadoras del Hogar, su cuidado y protección, PORQUE SU TRABAJO ES UN DERECHO, NO UN FAVOR.