Lanzarote se siente hoy un poco más vacía. Este miércoles, 4 de marzo de 2026, nos tocó despedir a Jesús Lasso Cabrera, una de esas voces que ya dábamos por sentadas porque siempre estuvieron ahí, al pie del cañón. Tenía 68 años y, la verdad, se nos ha ido demasiado pronto.
Jesús no era un periodista cualquiera; era de los que ya no quedan. Empezó en esto con solo 15 años, cuando la mayoría de nosotros apenas estamos descubriendo qué queremos hacer con nuestra vida. Él ya lo tenía claro: lo suyo era contar lo que pasaba en el deporte de su isla.
Una vida dedicada a la información
Si viviste en Lanzarote en las últimas décadas, es imposible que no te hayas cruzado con su trabajo. Pasó por prácticamente todos los medios locales: prensa escrita, radio y televisión. No importaba el formato, lo importante era la noticia y, sobre todo, la pasión con la que la transmitía.
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Fútbol: Fue un seguidor incondicional de la UD Lanzarote, pero su conocimiento no terminaba en el césped.
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Balonmano: Se convirtió en un especialista respetado por todos.
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Deportes Autóctonos: Quizás aquí es donde más se notaba su cariño por la tierra. Nadie narraba la vela latina o la lucha canaria con el respeto y la profundidad que él le ponía.
Un legado que se queda con nosotros
Después de más de medio siglo de carrera, los premios y reconocimientos llegaron de forma natural. Pero más allá de las placas y los trofeos, lo que realmente queda es el vacío que deja en la profesión y en quienes lo escuchábamos cada día. Era un periodista de raza, de los que se pateaban las canchas y conocían a los protagonistas por su nombre.
Desde aquí, queremos mandar un abrazo enorme y nuestras más sinceras condolencias a su familia y a sus amigos. Perder a alguien así duele, pero nos queda el consuelo de que su trabajo ya es parte de la historia de nuestra isla.
Buen viaje, Jesús. Descanse en paz.
